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martes, 10 de diciembre de 2013

Las napas, un factor decisivo

En Gral Villegas, productores y tecnicos cuentan como las tienen en cuenta para diseñar la estrategia productiva.
Por Ines Umaran


La llanura pampeana, en especial donde la pendiente es escasa, favorece la existencia de aguas freáticas superficiales. Estas napas -que son el techo de la zona saturada del perfil, donde los poros están totalmente ocupados por agua- oscilan e impactan en los sistemas de producción.

“El agua asciende por capilaridad en el perfil del suelo y, dependiendo de las texturas, puede subir entre 70 centímetros hasta 1,5 metros desde el techo de la zona saturada. 

Esa porción del perfil se denomina zona capilar y desde allí toman el agua los cultivos”, explica Fernando Scliar, asesor privado y miembro del Grupo El Labrador, de la zona de General Villegas. Allí, las napas explicaron los excelentes rindes de los cultivos el año pasado, a pesar de no recibir lluvias durante 60 días, en pleno período crítico (fin de diciembre hasta fin de febrero).

“Lotes profundos donde los cultivos tuvieron buen acceso a las napas tomaron el agua necesaria desde la zona capilar y tuvieron rindes excepcionales. En algunos casos -en dicho período- medimos descensos de napas de 1,2 a 1,5 metros. Eso significa aportes a los cultivos de 400 milímetros aproximadamente. Las napas fueron nuestras aliadas”, dijo Scliar.

Pero pueden convertirse en un riesgo si están muy cerca de la superficie, por ejemplo a menos de un metro y con el perfil saturado o, como se dice, “en capacidad de campo”. Futuras lluvias pueden significar anegamientos temporarios y/o las raíces -que necesitan agua pero también oxígeno- entrar en anoxia temporaria.

En este sentido, Scliar es claro al decir que las raíces toman el agua de la zona capilar; no de la napa. Si continúa lloviendo se completan los poros, que deberían tener agua, con aire, y se inunda el lote. Y esto -en una cuenca plana como la de Villegas, donde hay muy poco escurrimiento- es muy peligroso. De esa manera, la napa se convierte en una “enemiga”.

Hace doce años, el INTA Villegas armó una red de freatímetros. “Son dos tubos encamisados, de 12 metros de profundidad, ubicados en diferentes posiciones del paisaje -loma, media loma, bajo- o en el ambiente representativo del establecimiento y distribuidos uniformemente en el partido”, dice Alejandra Macchiavello. Son 30 y mensualmente miden el nivel del agua y las lluvias registradas.

“Los freatímetros siguen el ritmo de las lluvias; si son de fuerte magnitud, al mes siguiente se ve un ascenso de napa; si son las estacionales -de primavera y otoño- el ascenso está un poco más desfasado en el tiempo”.

En cuanto a las mediciones, explica Macchiavello, si bien es difícil establecer un patrón, hay tendencias. Si llovió, todas ascienden, pero los niveles no son todos iguales. Esto tiene que ver con la posición del paisaje, uso del campo, condiciones agronómicas del suelo e historia agrícola.

En 2011 hicieron análisis químicos del agua de las napas. Evaluaron conductividad eléctrica para determinar cantidad y tipo de sales disueltas, relación de absorción de sodio, arsénico, sulfatos, carbonatos, bicarbonatos y cloro. Los repitieron este año y esperan los resultados para comparar.
“Algunas napas son salinas y se esperaría que afecten a los cultivos, pero esto no sucede. 

Puede estar asociado al suelo, a una dilución o a un ajuste osmótico que haría el cultivo”, dice Macchiavello. Scliar coincide: algunas napas tienen una concentración de sales muy elevada y son bien aprovechadas.
La principal variable que define la relación napa/cultivo es la profundidad de la napa. Los factores que modifican la relación son: balance hídrico, textura del suelo, profundidad de las raíces y salinidad del agua freática.

La profundidad “óptima” para el cultivo dependerá de lo que ocurra con las lluvias durante el ciclo. “Si son normales y el perfil está con buena recarga, me gustaría que estén a dos metros de profundidad”, confiesa Scliar. “Y el perfil del suelo tiene que estar bien de humedad, porque las raíces no van a la napa en busca de agua, sino que crecen a través de las zonas húmedas. Si el perfil está seco o con alguna limitante -como compactación- no van a tener buen acceso al agua de la napa”.

Considerando su aspecto negativo, es decir el anegamiento, es posible disminuir el nivel de las napas en épocas de exceso de agua con cultivos de invierno: cebada, centeno o trigo.

“Cuando las lluvias son demasiado abundantes no hay agricultura responsable que pueda evitar anegamientos en cuencas tan planas. Y la realidad es que el monocultivo de soja no colabora a disminuir los posibles riesgos de inundación en épocas de excesos de lluvias”, reconoce Scliar.

Una decisión clave en el manejo es la presencia -o no- de napa a determinada profundidad, según explica el especialista. Un ejemplo: en lotes de maíz con napa a 1,80-2,2 metros (consideradas óptimas) se busca el máximo potencial de rinde: siembras tempranas, el mejor híbrido con alta densidad y muy alta fertilización. Si no hay aporte de napa, y sólo se depende de las lluvias, la estrategia sería más defensiva, con siembras más tardías, menor densidad y fertilizaciones más conservadoras.

Gustavo Monti, responsable zonal de Adecoagro en Villegas y La Pampa, es contundente a la hora de planificar. “Definimos el planteo técnico a utilizar en nuestros protocolos -fecha de siembra, genotipo/híbrido, densidad, fertilización, rotación- a partir de si tenemos o no napa. Esta campaña estamos más ofensivos con nuestros planteos. Hay napa hasta en la zona de Quemú Quemú y Carlos Pellegrini, en La Pampa”, dice.

Para Scliar y su grupo, tener un lote profundo y con presencia de napa en niveles que aporten agua para los cultivos es como salir a jugar un partido de fútbol con Messi y Neymar en tu equipo. Tenerlas de socias es siempre algo deseado. Por eso, consideran el dato al momento de alquilar un campo para agricultura.

En la zona, son muchos los productores que -para maximizar los rindes- consideran la napa como una variable más que intentan ajustar. Conocer su comportamiento, medirla, predecir su aporte es una buena práctica que se puede adoptar en pos de la sustentabilidad de los sistemas.

Fuente: CLARIN Rural 

martes, 3 de diciembre de 2013

La diferencia entre hacer las cosas bien y mal

En el campo se nota cuando las cosas se hacen bien. Cuando hay un buen manejo, cuando se cuidan los recursos, se piensa en el sistema y en su sustentabilidad; hay buenas practicas -rotaciones, cultivos de cobertura, siembra directa- se obtienen buenos resultados,  los rindes acompañan y en algunos casos, hasta podemos independizarnos en cierta medida de las condiciones climaticas. 

Si hay un cultivo de cobertura en zonas donde predominan los fuertes vientos y los suelos arenosos, sueltos; esa cobertura hace de escudo protector para que el suelo no quede desnudo y vaya perdiendo su capa mas rica, mas fertil; para que no impacte la gota de lluvia contra ese suelo sin cobertura, sellando los poros y provocando la perdida de la tan preciada agua; que en lugar de entrar al suelo y ser captada por este para que luego pueda ser aprovechada por los cultivos, se pierde en los lotes con pendiente o se provoquen inundaciones en aquellos campos bajos, llanos, sin escurrimiento.

En Argentina, por suerte, mas del 80% de la superficie sembrada esta en siembra directa y esto, un 50% entiende a la siembra directa como un sistema, es decir, no solo siembra sobre el rastrojo del cultivo anterior sino que ademas, rota, hace una fertilizacion balanceada, un manejo integrado de plagas, un uso y manejo responsable de los agroquimicos que aplica.

Y tambien se nota cuando las cosas no se hacen bien. Cuando se trata al suelo como si su capacidad de producir fuera eterna e inalterable. Pensando solo en el hoy, en el resultado inmediato y no en el largo plazo. Que prima la obtencion de altas cosechas aun a costa de ir perdiendo su mas preciado capital: el suelo.

En el sur de Cordoba, con escasos metros de distancia podemos encontrarnos con estas dos situaciones que vemos en las fotos a continuacion. Las imagenes valen mas que mil palabras. 





viernes, 22 de marzo de 2013

Manejo seguro de agroquímicos

Recomendaciones para el uso adecuado de los distintos productos químicos, desde su preparación, aplicación y posterior tratamiento y reciclado de los recipientes que los contienen. 
 


















Previo a la aplicación:
• Transportar de manera segura los productos químicos a
   aplicar, sin estar en contacto con alimentos, tanto para las
   personas como para los animales.
• Almacenar en lugares apropiados para evitar posibles
   contaminaciones.
• Tener en buenas condiciones de uso la maquinaria a utilizar.

Durante la aplicación: 
• Usar elementos de protección personal: guantes, máscara,
   ropa impermeable, calzado adecuado, etc.
• Limpiar los picos aplicadores de la pulverizadora en caso
   de obstrucción.
• Tener en cuenta la orientación del viento.

Después de la aplicación: 
• Lavar el tanque de la pulverizadora y los bidones que
  contenían el agroquímico e inutilizar los mismos.
• Almacenar los envase utilizados en puntos de acopios.
• Higiene adecuada del aplicador.
• Enviar de los bidones a puntos de reciclado.



Fuente: Ing. Agr. Eduardo Pitter
INTA Concepción del Uruguay
Proyecto Federal de Innovación Productiva (P.F.I.P):
Sistema de difusión de manejo seguro de agroquímicos y de disposición final y reciclado de envases de contenidos tóxicos y en general.

lunes, 28 de mayo de 2012

Buenas prácticas en Fitosanitarios

Llegó a mis manos un folleto que dice que el Ministerio de Producción y el Colegio de Ingenieros Agrónomos de la Provincia de Santa Fe firmaron un Convenio para la aplicación de la Ley 11273 de Buenas Prácticas en el Uso de las productos fitosanitarios. 

El Convenio de Cooperación en Buenas Prácticas en el uso de materiales fitosanitarios, se suscribió el 16 de Febrero del año pasado. 

Según CIASFE (Colegio de Ingenieros Agrónomos de la Provincia de Santa Fe 2 Circ) el convenio tiene como objetivo "aumentar la capacidad del Estado en la aplicación de las leyes 11.273, 11.354, normas complementarias y otras que se dicten en el futuro, a través de cooperación técnica institucional que posibilite aumentar la prevención, capacitación, difusión, asesoramiento y apoyo técnico  en todo el territorio de la Provincia de Santa Fe".

El CIASFE prestará colaboración en las siguientes áreas temáticas: Buenas Prácticas Agrícolas (BPA), Manejo Integrado de Plagas (MIP), Seguridad Laboral y Marco regulatorio vigente para la utilización racional de los Productos Fitosanitarios. También promoverá:
  1. la participación de profesionales Ingenieros Agrónomos en la organización del sistema de control de las aplicaciones periurbanas o linderas a las zonas protegidas
  2. la identificación del ejido urbano a través de carteles indicadores
  3. la implementación de un sistema de monitoreo basado en indicadores biológicos
  4. la instalación de centrales meteorológicas que permitan detectar la dirección e intensidad del viento en las cercanías de la planta urbana
  5. la plantación de cortinas forestales para la protección del casco urbano.
Según el folleto en la aplicación de la ley se crea la figura técnica del Agroasesor, quién difundirá las normas que deben cumplirse, asistirá técnicamente a municipios y comunas, asesorará sobre Buenas Prácticas en el uso de agroquímicos y auditará registros y procesos en el uso, manipulación, transporte y disposición final de envases utilizados. 

38 ingenieros agrónomos distribuidos en el territorio provincial que investira´n la figura de Agroasesores. 

754 auditorías a realizar durante 2011.

36 cursos de capacitación y sensibilización dirigidos a ingenieros agrónomos, regentes asesores, operarios, propietarios y prodcutores de equipos de pulverización terrestre y manual, acopiadores y transportistas. 

Se realizarán tambipen cursos articulados entre los Ministerios de la Producción, Salud y Educación destinados a la formación de pomotores multiplicadores entre profesionales de la salud, docenste, padres y alumnos de institutos y escuelas rurales. 

Hay una línea gratuita, al servicio de la comunidad para consultas e informes, es el 0 800 888 3498.

"Aquí pensamos en el futuro de nuestra comunicada y damos un uso responsable a los fitosanitarios", es  una de la señalética que se verá en rutas par aidentificar las localidades con la ordenanza emitida en aplicación de la Ley 11.273 de Buenas Prácticas en el uso de productos fitosanitarios. 

Aumentar la productividad es la tarea, hacerlo de manera sustentable con el medio ambiente y la salud de la población es nuestra responsabilidad. Iniciativas como éstas son necesarias, que se cumplan una obligación que tenemos todos los involucrados en la cadena de producción agrícola. 






miércoles, 5 de mayo de 2010

BUENAS PRÁCTICAS EN EL USO DE FITOSANITARIOS: PRIMER TALLER DE CAPACITACIÓN

A partir del convenio suscripto entre Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (Casafe) se realizarán jornadas de capacitación en Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) para el uso y aplicación responsable de productos fitosanitarios en diferentes sociedades rurales del país.


Las jornadas servirán también para establecer pautas a los dirigentes y productores respecto de la comunicación de estos temas en su relación con la comunidad.

En mayo se dará el puntapié inicial a la iniciativa educativa que comprenderá como una primera etapa entre 7 a 10 cursos en este año, siendo la primera el 4 de mayo en Realicó, La Pampa.

El Director de Gestión Tecnológica de Casafe, Pablo Grosso, explicó: “Estamos convencidos de que el agroquímico es un buen producto siempre y cuando sea bien utilizado. Es por ello, que es importante la difusión de las BPA para que el manejo de cualquier agroquímico sea lo más amigable posible, si no sería tirar por la borda todos los años y dinero invertido en investigación que se requieren antes que el producto salga al mercado, teniendo que estar en sintonía con las medidas de la FAO, la Organización Mundial de la Salud y las disposiciones al respecto de cada país”.

CRA aporta el sitio donde se realizarán los cursos y, a través de sus rurales, propone sus inquietudes de las entidades en sus confederaciones para “que nosotros podamos ir avanzando en el cronograma de charlas que se realizarán en el año”, puntualizó Grosso.

Metodología de trabajo
El encuentro estará planificado en un día con disertaciones teóricas a cargo de dos especialistas de primer nivel como los ingenieros agrónomos Alberto Etiennot y Augusto Piazza, de la Universidad de Buenos Aires y la Uade, respectivamente.

Además, la propuesta incluye una media jornada a campo optativa con trabajos prácticos de regulación de pulverizadores terrestres y aéreas. Etiennot explicó que “la capacitación está orientada a los dirigente y formadores de opinión como pueden ser los directivos de la sociedad rural y aplicadores”. Con respecto a la temática “se analizarán los productos que se emplean, y se observará cómo expresan su toxicidad; con posterioridad se explicarán las técnicas de aplicación para lograr un adecuado uso del producto”, detalla el docente universitario.

“Preparar a los líderes con herramientas para que puedan dar respuesta con fundamentos y antecedentes a las inquietudes y requerimientos respecto del uso de fitosanitarios ante diferentes actores sociales en distintos ámbitos del país es el objetivo”, expresó Etiennot.

Fuente: Las Bases CRA



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