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jueves, 8 de enero de 2015

La cosechadora y las malezas: “el caballo de Troya”

Es importante evitar la dispersión de semillas de malezas que, ocultas en las máquinas, recorren largas distancias para invadir nuevos lotes. ¿Cómo limpiar adecuadamente las cosechadoras?

Las malezas resistentes tienen su origen en una conjunción de factores concurrentes: la visión simplista acerca de la siembra directa, que pretende implementarse en sistemas donde las rotaciones escasas o nulas, donde el glifosato es el “mono producto” o donde se utilizan distintos herbicidas con el mismo modo de acción.

No caben dudas de que esta problemática ya está instalada en nuestro país, y que ganar esta batalla dependerá de nuestro esfuerzo por comenzar a manejar el sistema de forma diferente, a través de programas de manejo adecuados que integren acciones complementarias. Entre estas acciones, el control preventivo es fundamental y como parte del mismo, la adecuada limpieza de la cosechadora es sin dudas un factor relevante.

Esta nota pretende entonces, esbozar algunos consejos prácticos a implementar al momento de realizar la limpieza de las máquinas cosechadoras, con el objetivo de eliminar el 100% de las semillas de malezas resistentes que pudieran haber permanecido y fructificado en un determinado lote cosechado y que por tanto son focos probables de contaminación de nuevas áreas.

1) Al finalizar la tarea de cosecha de un lote de producción, el personal a cargo debe proceder a la limpieza general de la máquina cosechadora, la cual debe realizarse fuera del lote productivo, en algún sitio donde estas semillas no puedan germinar y generar un problema. El lugar más adecuado es el patio de una casa de campo, donde luego se puedan juntar y destruir los simientes de malezas.

Cosechadoras y malezas

2) El proceso de limpieza utilizando una sopladora debe asegurar que el flujo de aire de la misma llegue a todos los órganos de la máquina.

Entre los puntos más críticos se encuentran: a- saca-pajas, zaranda y zarandón (en máquinas convencionales) – teniendo en cuenta que es en el material no grano (paja y granza) que ingresa a la máquina donde hay mayores probabilidades de encontrar semillas de malezas; b- noria y sin fin de granos de retorno y de grano limpio, los cuales deben destaparse y limpiarse cuidadosamente y c- cabezal y embocador.

Cosechadoras y malezas 2

3) Una vez finalizado este proceso de limpieza con aire a presión (sopladora) debe ponerse en funcionamiento la cosechadora en vacío, con el cabezal embragado y a las “revoluciones de régimen”, de manera que las fuerzas de vibración que se produzcan ayuden a expulsar material que haya sido removido por el soplador. En esta operación el variador del ventilador o turbina de la cosechadora debe operarse al máximo de su capacidad.

4) Luego, se debe hacer fluir por todos los órganos internos de la cosechadora material seco con mucha hoja, que ayude a barrer posibles semillas de malezas. Durante este proceso, debe procurarse que el cabezal y el molinete estén embragados, que este último se disponga  a una altura mínima (lo más cerca posible de la barra de corte, sin dañar los dientes) con un régimen de vueltas elevado y que las tapas de los sinfines y norias permanezcan cerradas.

Cosechadoras y malezas 3

En cuanto al material verde a procesar, los fardos de alfalfa desmenuzados son una excelente alternativa, los cuales deben colocarse desde ambos extremos del cabezal y en forma continua, teniendo especial cuidado en la ubicación del operario en la parte posterior del cabezal y en el uso de horquillas para introducir el material.

Otros materiales que pueden utilizarse son la paja de trigo y los rollos de alfalfa, corroborando en este caso que los mismos provengan de lotes limpios.

La cantidad de fardos a procesar, dependerá de la potencia de la máquina, siendo recomendable el empleo de 1, 2 o 3 fardos según la potencia sea de 200-300, 300-350 o 350-450 HP, respectivamente.

Por la parte posterior de la máquina saldrá el fardo procesado, mientras que los sinfines y norias cerrados aseguraran que las hojas que barren con las semillas adheridas se depositen en la tolva de grano, que también deberá ser accionada para la limpieza.

5) Una vez finalizado este proceso se debe repetir la limpieza con sopladora de aire (dejando las norias y sinfines abiertos) para descartar todas aquellas semillas y paja que pudieran no haber sido expulsadas con el barrido del fardo.

6) Se debe prestar mucha atención a la limpieza del carro tolva que acompaña a la cosechadora, el cual también puede estar infectado.

7) A la hora de ingresar a trabajar a un lote destinado a semilla, se debe tomar la precaución de descartar los granos de la primer media tolva que se coseche, asegurando de esta forma que no se contaminen las semillas con simientes de malezas ingresados a la máquinas en lotes anteriores. Luego del descarte se debe sopletear la tolva auto-descargable e introducir medio fardo de alfalfa desmenuzado para limpiar las ciegas de los sinfines y cualquier otra parte difícil.

Autores: Ing. Agr. M. Sc. Luis E. Lanfranconi (INTA Río Primero); Ing. Agr. M. Sc. Mario Bragachini, Ing. Agr. José Peiretti e Ing. Agr. Federico Sánchez (INTA Manfredi Proyecto PRECOP Cosecha).

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Mapa de Malezas Tolerantes de diez provincias argentinas


REM, la red que coordina Aapresid, relevó la presencia de algunas de las malezas tolerantes más importantes del país con el fin de alertar a los productores y técnicos de cada región.

Las malezas resistentes y tolerantes se encuentran en franca expansión a nivel nacional. Pero el origen de una resistencia y una tolerancia no es el mismo, ya que mientras la primera aparece luego de que la acción de un herbicida selecciona a los individuos sobrevivientes dentro de una especie, la segunda es una característica innata de toda la especie. 

Por otra parte, la lista de malezas resistentes está bien definida y se van incorporando nuevas cuando se detecta que algunos individuos sobreviven a algún herbicida, comprobándose posteriormente con  estudios científicos. En tanto, la lista de tolerantes no tiene límites tan precisos porque son especies que comúnmente se encontraban en bordes de lotes o en zonas no productivas, y que con los años han ido colonizando lotes y afectando mayor superficie agrícola. 

De cualquier manera, en la  práctica, ambas generan un serio problema de manejo agronómico que hace necesario adoptar cambios rápidos.

Por eso, desde la REM (Red de conocimiento en malezas resistentes) coordinada por Aapresid, se relevó la presencia de algunas de las malezas tolerantes más importantes del país con el fin de alertar a los productores y técnicos de cada región. “Estos mapas permiten ubicar geográficamente dónde se encuentra presente determinada maleza y se ese modo, quien trabaja en la zona puede prestarle mayor atención y eliminar los primeros individuos que detecte en su lote. Sucede frecuentemente que una maleza al ser desconocida en una zona no se le presta la debida atención y cuando se lo hace ya ocupa una superficie que es difícil de hacer retroceder”, explicó el Ing. Agr. Martín Marzetti, gerente de REM de Aapresid. 

Al momento, se mapearon seis grupos de especies: Conyza sp. (Rama negra), Gomphrena sp. (Siempre viva),Borreria sp. (Botoncito blanco), Chloris y Trichloris sp. (Gramas), Papophorum sp. y Commelina erecta (Flor de Santa Lucía). La metodología utilizada fue la misma que para los mapas de malezas resistentes, con consultas a técnicos de cada partido o departamento del área con mayor porcentaje de agricultura extensiva del país, esto es, las provincias de Salta, Tucumán, Chaco, Santiago del Estero, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, Buenos Aires, La Pampa y San Luis.

Suma Tolerantes
En total se relevaron 178 departamentos y partidos de estas diez provincias. Luego esta información se validó con especialistas de cada zona. Es importante aclarar que mapear determinado departamento no significa que toda su superficie agrícola presente esta maleza, sino que se detectó su presencia, ya sea en algunos o muchos lotes pero, como el objetivo es la prevención, resulta fundamental indicarlo, aunque se trate de pocos focos.

En base a estos mapas puede verse claramente que Rama Negra se encuentra de norte a sur del país, en parte debido a su semilla liviana que se mueve con el viento a grandes distancias. Algo similar, aunque en menor medida, ocurre con Pappophorum.

Las Chlorideas, que también se desplazan fácilmente por el viento, se han detectado en la zona centro-norte, pero año a año afectan una mayor superficie expandiéndose hacia el sur. Por su parte, Borrerias y Gomphrenas sí tienen una presencia desplazada hacia el centro-norte del país, hasta el momento. Por último a Commelina se la encuentra bastante dispersa y a diferencia de las anteriores especies, es desde hace tiempo una maleza presente ampliamente en los sistemas agrícolas del país.

A excepción de Rama Negra, se trata de especies de crecimiento primavero estival, lo que hace que la etapa previa a la implantación de los cultivos de verano y sus primeros estadios sean los más complejos de manejar y donde aparecen los principales problemas. Por otra parte, “si bien hay algunas especies anuales en este grupo, la mayor parte son perennes, lo que hace aún más necesario que el manejo se piense en el mediano y largo plazo y no el término de una campaña”, advirtió Marzetti.

Suma Tolerantes

Ingresá a todos los mapas aquí

Fuente: REM 

miércoles, 22 de octubre de 2014

El NEA también requiere soluciones

El pasado viernes 3 de octubre se realizó el cuarto Taller sobre Manejo de malezas difíciles en los sistemas de producción organizado por la REM durante este año. En esta ocasión la cita se dio en la Agencia de Extensión de INTA de General Pinedo, Chaco. El principal eje de las presentaciones fue el manejo de malezas de muy difícil control y que lamentablemente cada vez inciden más en los actuales sistemas productivos de la región.

Conociendo más de herbicidas
En primer lugar la Ing. Agr. Alejandra Ledda de INTA Las Breñas, avanzó sobre la clasificación de herbicidas, en base a su capacidad y forma de transporte dentro de la planta, en sistémicos y de contacto.

Luego se puntualizó sobre la mecánica de comportamiento de los herbicidas en el suelo, describiéndolo a través de los distintos procesos que condicionan su actividad en el suelo. Estos procesos son de retención (adsorción), de transformación (degradación y fotodescomposición) y de transporte (volatilización y lixiviación). En cuanto a los factores que afectan la persistencia y residualidad del herbicida en el suelo, pueden ser divididos en físicos, químicos y microbianos. 

Siguiendo con este tema se identificaron algunas de las propiedades del herbicida que influyen en la persistencia:

  • Solubilidad en agua, indica su potencial para lixiviar (en la lixiviación también intervienen otros factores). Ejemplos: glifosato es extremadamente soluble, metsulfurón tiene una muy elevada solubilidad, mientras que el 2,4D ester posee una solubilidad nula.
  • Presión de vapor, esta característica del herbicida determina su volatilidad. La mayoría de los herbicidas son relativamente no volátiles en condiciones de campo. Ejemplo de herbicidas volátiles: Tiocarbamatos y Dinitroanilinas.

  • Adsorción al suelo, es el proceso que más influye en el comportamiento y destino ambiental del producto. Esta propiedad es reflejada fundamentalmente a través de dos índices: Coeficiente de Adsorción (Kd) y el Coeficiente de Partición del Carbono Orgánico (Koc). Cuando el Koc es bajo la capacidad de adsorción va a ser baja.


La última parte de la presentación implicó la caracterización de los distintos grupos de herbicidas. 
Para ello se diferenció los conceptos de Modo de Acción, como la secuencia de eventos que provocan los herbicidas en las plantas tratadas desde que se absorben hasta la eventual muerte de las plantas, del de Mecanismo o Sitio de Acción, el cual es el sitio o proceso bioquímico específico que es afectado por el herbicida. Luego se avanzó sobre las principales características de los grupos herbicidas:

  • Inhibidores de la síntesis de aminoácidos (ALS, EPSPS y Glutamino sintetasa), provocan clorosis, muerte de meristemas, pérdida de la dominancia apical, inhibición de raíces secundarias, en gramíneas se observa la aparición de hojas arrugadas con clorósis o aspecto traslúcido o rojizo, en latifoliadas nervadura rojiza y muerte de meristemas. Los ALS son herbicidas sistémicos y se transportan por xilema y floema. El glifosato (EPSPS) presenta acción sistémica y es no selectivo, y por último el glufosinato de amonio actúa por contacto y carece de selectividad.
  • Inhibidores del crecimiento de plántulas, inhiben la división celular, se absorben por coleoptile e hipocótile más que por radícula. Los grupos más importantes son los de las Dinitroanilinas y Cloroacetamidas.

  • Reguladores del crecimiento, poseen ua acción similar a la del Ácido Indol Acético, provocando malformaciones, necrosis y finalmente la muerte. Su acción es lenta y se da fundamentalmente en latifoliadas.

  • Inhibidores de la fotosíntesis, provocan clorósis internerval y posterior necrosis. Incluye a los inhibidores del Fotosistema II (Triazinas, Triazinonas, Ureas y Uracilos).

  • Inhibidores de la síntesis de lípidos, llevan a un lento crecimiento con un proceso clorótico que luego se transforma en coloración violácea y necrosis. Son graminicídas y sistémicos.
  • Destructores de membranas celulares, causan procesos marcados de clorosis y necrosis e incluyen tanto a Inhibidores del Fotosistema I como a los Inhibidores de la PPO.
  • Inhibidores de pigmentos, provocan albinismo y termina con necrosis (fundamentalmente en tejidos jóvenes). Son sistémicos y controlan tanto gramíneas como latifoliadas.


Mejorando las aplicaciones
En la segunda presentación, el Ing. Ricardo Pace de la Universidad Nacional de Tucumán desarrolló la temática de técnicas y calidad de aplicación. Para lograr una eficiente aplicación de los plaguicidas se requiere de una amplia gama de conocimientos: condiciones ambientales (temperatura, humedad relativa, viento), factores físico-químicos, factores agronómicos (técnicas de aplicación), factores mecánicos, teniendo en cuenta que estos factores no actúan independientemente. En lo que respecta a las técnicas de aplicación se está trabajando en Pulverización Adaptada al Cultivo (PAC), la cual tiene en cuenta un Indice de Aplicación basado en parámetros como el Índice de Área Foliar del cultivo (IAF) y la cantidad de biomasa, sin dejar de considerar el uso de tarjetas hidrosensibles para estimar cobertura y el diámetro de la gota (los valores necesarios dependen del producto utilizado y del blanco de la aplicación).

Otro de los ejes de la presentación ha sido la calibración del equipo pulverizador teniendo en cuenta el tamaño ideal de la gota de asperjado (200-250 micrones) y su implicancia en los procesos de deriva. Por ello debemos evitar la producción de gotas de diámetro menor a los 150 micrones ya que son las más expuestas, además deberíamos considerar el uso de boquillas antideriva, sobre todo las que poseen el mecanismo de inducción por aire, y el uso de los coadyuvantes apropiados. Otro de los aspectos que hace a la calibración y calidad de aplicación es la altura de trabajo (respetar la altura recomendada por el fabricante), verificar el paralelismo de la barra con respecto al suelo, comprobar que el ángulo de las boquillas se adapte a la altura del botalón.

Por último se puntualizó sobre la importancia de la correcta elección de coadyuvantes, teniendo en cuenta la disponibilidad que existe en el mercado de productos penetrantes, tensioactivos, antievaporantes, adherentes, dispersantes, etc.

Una exitosa experiencia local
A continuación en Ing. Francisco Cosci, Gerente Técnico de Desarrollo de la Chacra Bandera de Aapresid, presentó la Chacra y comentó su funcionamiento, exponiendo los resultados parciales de los ensayos realizados, haciendo énfasis en las malezas consideradas de difícil control: Pappophorum, Chlorídeas, Sorgo de Alepo resistente a glifosato, Borreria y Gomphrena.

Actualmente la Chacra posee cuatro ejes de trabajo: estudio de biología de malezas, estrategias de control cultural, control químico y control mecánico con la correspondiente medición del impacto sobre el suelo.

Finalmente se mostró el trabajo que se está realizando para la adaptación de cultivos de cobertura invernales como herramienta para el control no químico de malezas.

Manejo de malezas en el sistema
El cierre de la jornada estuvo a cargo del Ing. Osvaldo Figueroa donde presentó la situación actual del manejo de malezas en los cultivos extensivos del NOA. En primer lugar enfatizó en el impacto económico que tiene en la actualidad el manejo de malezas. Entrando en la situación zonal de las malezas resistentes, nuestros países limítrofes ya tienen problemas de resistencia distintos a los nuestros (Sorgo de Alepo resistente a Nicosulfurón, Echinochloa crus-galli resistente a inhibidores de ALS, Eleusine indica resistente a ACCAsa y Amaranthus quitensis resistentes a PPO en Bolivia, entre otros) que pueden llegar en poco tiempo a nuestros sistemas productivos. Además, al considerar los niveles de resistencia o tolerancia de algunas malezas a herbicidas (sobre todo a glifosato y graminicidas), debemos tener en cuenta la importancia del tamaño de las malezas y de las condiciones de aplicación.

Durante parte de la jornada se presentó también resultados de ensayos para el control de las principales malezas de la región: Eleusine indica, maleza muy problemática para la región del NOA, con una alta producción de semillas de alta longevidad, logra germinar hasta los 6 cm. (a diferencia de otras gramíneas anuales) y casi en cualquier momento del año, recordando que a nivel mundial presenta casos de resistencia a muchos mecanismos de acción (glifosato, ACCAsa, paraquat, inhibidores de ALS, glufosinato, inhibidores de la síntesis de microtúbulos, metribuzín). Echinochloa colona, al igual que Eleusine con alta producción de semillas, se disemina fácilmente con el agua, con un flujo de emergencia muy importante hasta diciembre y otro menor alrededor de abril, también presenta muchos casos de resistencia a nivel mundial. Urochloa panicoides, maleza muy compleja en años secos, es anual, cespitosa y coloniza rápidamente.

Al finalizar el taller se discutieron posibles manejos de estas y otras malezas, abordándose el problema teniendo como premisa evitar la aparición de futuras resistencias por el excesivo uso de herbicidas de igual modo de acción.

De la encuesta realizada a todos los asistentes surge el siguiente gráfico donde se aprecian las malezas más difíciles de la zona, a entender de los técnicos de la región.

 Taller REM Chaco 3

Fuente: REM

miércoles, 30 de abril de 2014

Malezas resistentes: ¿DONDE ESTAMOS PARADOS?

La REM relevó las diez provincias agrícolas más importantes de Argentina para dar cuenta del avance de las especies con resistencia a herbicidas en el territorio productivo.

Compartimos todos los mapas.

Para acceder a los mapas, haga click en el llink: 

http://www.aapresid.org.ar/rem/mapa-de-malezas/

Echinochloa colona RG







lunes, 28 de abril de 2014

Malezas resistentes: alerta amarilla

Hirchsfeldia incana, biotipo sospechoso resistente a herbicidas inhibidores de ALS , se lo encontró en el suroeste de la provincia de Buenos Aires.

Es una maleza de distribución regional. Se la conoce vulgarmente como nabo, nabillo o mostacilla perenne y entra dentro de los vulgarmente conocidos como nabos amarillos, a diferencia del nabón o brasscicaseas, de flores lilas.

Alerta amarilla Hirchsfeldia incana

El biotipo bajo sospecha presentó fallas de control con herbicidas del grupo de los inhibidores de ALS, como el metsulfurón y otros similares, que son usualmente utilizados para controlarla sin inconvenientes. 

Esto se detectó en los partidos del suroeste de Buenos Aires, Coronel Dorrego, Coronel Suarez, Adolfo Alsina y Monte Hermoso por parte de Ramon Gigon de la Chacra Barrow, mientras que Mario Vigna, especialista de INTA Bordenave también se encuentra trabajando en esta problemática. 

Alerta amarilla Hirchsfeldia incana 2
Foto: Mario Vigna 

El mayor inconveniente que ocasiona esta especie de crecimiento invernal es en los cultivos de trigo y cebada, en los que frecuentemente se utilizan herbicidas del grupo de los ALS para controlarla junto a muchas otras malezas. Actualmente se está trabajando sobre estas poblaciones para determinar alternativas de manejo adecuadas.

Fuente: REM 

martes, 1 de abril de 2014

El ataque a las malezas debe darse a tiempo

En Tala Pozo, Burruyacu, se mostraron los resultados de trabajos para el manejo con un biotipo resistente, para la especie Urochloa panicoides. 

“La pérdida del glifosato como herramienta de enorme flexibilidad contra las malezas nos ha hecho regresar a manejos más precisos, en los que recobra importancia el factor tiempo: para ser eficiente un herbicida debe emplearse dentro de una determinada ‘ventana de aplicación’ (momento adecuado)”, señaló Sebastián Sabaté, de la Sección Malezas de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc). 

Fue en el marco de una jornada realizada por esa Sección, que dirige el ingeniero Ignacio Olea, en Tala Pozo (Burruyacu), donde productores zonales de soja y maíz pudieron apreciar los resultados de trabajos para el manejo con un biotipo resistente, para la especie Urochloa panicoides, gramínea que ahora se suma a la Echinochloa colona, con la que la Eeaoc viene trabajando hace unos años. 

En la introducción, Olea señaló que dentro de los biotipos resistentes a glifosato en Tucumán figuran gramíneas -Sorghum halepense, Echinochloa colona, Eleusine indica y Urochloa panicoides- y una latifoliada (Amarantus palmeri). 

¿Qué implica que esas malezas sean resistentes a glifosato? 
 -Que hay que trabajar con herbicidas alternativos, sumándolos al glifosato o usándolos en reemplazo de aquél. Necesitamos estar atentos para comprobar, ahora que termina la campaña, si nuestro campo presenta esta problemática, y su impacto en cada lote. 
En base a esto, habrá que trabajar para la siguiente campaña, atentos al momento en que emergen las malezas. Este factor constituye uno de los principales inconvenientes debido a la variabilidad climática que venimos experimentando, ya que las primeras camadas pueden aparecer en octubre, noviembre o diciembre, según la cantidad de lluvias que normalmente disparan la germinación de esas especies. 

VERIFICACIÓN A CAMPO. Los productores zonales de soja y de maíz recorren los lotes en Tala Pozo, para observar los ensayos contra malezas resistentes.
VERIFICACIÓN A CAMPO. Los productores zonales de soja y de maíz 
recorren los lotes en Tala Pozo, para observar los ensayos contra malezas resistentes. 

¿Cómo se procede a identificarlas? 
Tras haberse aplicado un barbecho con glifosato un biotipo resistente se verá afectado hasta cierto punto, pero no manifiesta los síntomas típicos y produce rebrotes de manera rápida. Esos rebrotes, libres ya de cualquier competencia de otra maleza, experimentan un crecimiento explosivo. 

¿Qué distribución tiene Urochloa? 
Hasta donde sabemos está en Tucumán, y aún no tenemos referencias de su distribución a nivel país, donde ya son siete los biotipos de malezas resistentes a glifosato y año tras año van apareciendo nuevos. Hay que estar muy atentos. Los cambios en el manejo de una maleza (rotación de herbicidas) son importantes no sólo para ella sino para prevenir la aparición de otras resistencias. En lugar de confiar sólo en el glifosato para el control de las malezas, se hace necesario complementarlo. Es lo que llamamos “manejo consciente” de las malezas. 

Experiencias en el campo 
“Hemos realizado las primeras experiencias a campo para el manejo de Urochloa y queremos que la gente conozca algunas conclusiones preliminares. En estos últimos tiempos, además, fenómenos como la sequía generan resultados diferentes comparados con los de épocas normales”, remarcó Sabaté. 

Entre otros experimentos, los asistentes -entre ellos técnicos de campo y también representantes de firmas productoras de herbicidas- pudieron observar in situ la respuesta de Urochloa panicoides a glifosato y cletodim (solo y en mezcla con glifosato); alternativas de barbecho químico anticipado con herbicidas residuales para el manejo de esa gramínea, y otros con la maleza ya emergida y otros con herbicidas residuales en pre-emergencia de soja y maíz con rebrotes de gramíneas resistentes. 

“Una de las principales conclusiones de nuestras investigaciones es que resulta difícil controlar los biotipos resistentes de las gramíneas anuales cuando ya emergieron y adquirieron cierto tamaño, y dado que su capacidad de rebrote es muy alta, competirán mucho con el cultivo, sobre todo en los momentos críticos que comprenden los primeros 15 o 20 días después de la siembra. 

Por ese motivo, estamos desarrollando la aplicación de los herbicidas residuales antes de la emergencia de la primera camada de estas especies y estamos encontrando resultados prometedores”, afirmó el especialista. 

Advirtió el investigador que si se falla en el barbecho, suele ser bastante complicado manejar la post emergencia de la maleza. “Hay que ser lo más eficiente posible utilizando los herbicidas graminicidas (fop y dim), los cuales demandan condiciones ideales para ser efectivos. 

Es mejor no mezclarlos con otros herbicidas, por caso, y funciona mejor antes de que la maleza florezca. Hay que monitorear los campos y si hay rebrotes deben hacerse manejos a tiempo”, apuntó el profesional. 

Algunas de las conclusiones presentadas a los asistentes de la jornada fueron: 
 * hay herbicidas totales flexibles como el glifosato que aseguren eficiencia en el barbecho químico de plantas emergidas, considerando la diversidad de tamaño de las gramíneas, camadas y condiciones ambientales; 
 * la utilización de herbicidas residuales aplicados en barbechos preventivos podría ser la principal alternativa de manejo de gramíneas anuales resistentes a glifosato; 
 * es necesario precisar el momento para la aplicación de éstos, los períodos de protección y la eficiencia de los herbicidas aptos para cada biotipo; 
 * ciertas mezclas de herbicidas en barbecho pueden ser incompatibles, por lo cual no deben ser utilizadas; hay que informarse adecuadamente; 
 * se debe contemplar el uso de mezclas residuales de amplio espectro para controlar no solo las especies resistentes, sino también a la mayoría de las especies presentes en el lote; 
 * los graminicidas deben aplicarse en el momento adecuado para asegurar su efectividad.

Fuente: REM 

jueves, 27 de marzo de 2014

Tips para el manejo de malezas en soja

Aunque la siembra del cultivo comience hacia primavera-verano, el éxito en el manejo de las malezas comienza mucho antes, las decisiones que tomemos desde ahora serán fundamentales. 

Pensar en el sistema, no sólo en el cultivo presente 
Si bien el foco puede estar puesto en el manejo de un lote destinado a soja, no debe perderse nunca de vista que este cultivo se encuentra dentro de un sistema de producción. El mismo debe estar acompañado de otros cultivos, al tiempo que el manejo debe hacerse pensando en varios años, no solo en la presente campaña. Esto justificaría, por ejemplo, la inclusión de un cultivo menos rentable, la utilización de un herbicida más costoso, o la posibilidad de hacer una aplicación pensando en el banco de semillas de la maleza, y no en la respuesta de rendimiento directa. 

Elegir variedades con resistencia o tolerancia a herbicidas 
Ya enfocándonos puntualmente en soja, debemos decidir, en función de las malezas que presenta el lote, cuál será el herbicida requerido, y elegir las variedades con resistencia o tolerancia al mismo. En la actualidad, ésto se limita a variedades con resistencia a glifosato (RG) y variedades con tolerancia a sulfunilureas (STS), pero en un futuro cercano tendremos más opciones, como tolerancia a hormonales, a glufosinato de amonio, a inhibidores de HPPD, etc. 

Realizar un manejo cultural: ¿ofensivo o defensivo? 
El manejo cultural incluye, entre otras prácticas, la elección de la fecha de siembra, la distancia entre surcos, la densidad de siembra, la estructura de la planta, el grupo de madurez. Cuanto mayor es el problema de malezas presente en el lote, mayor es la necesidad de combinar dichas variables defensivamente, para que el cultivo se “defienda” de la maleza. En lotes donde no tenemos alta presión de malezas difíciles, es factible ir hacia un manejo ofensivo. Como no encontrará limitaciones por parte de las malezas, podemos dejar al cultivo explotar lo que le brinda el ambiente. 

Hay que pasar el invierno 
Para lograrlo, hay dos grandes opciones. La primera es el barbecho químico, haciendo las aplicaciones que sean necesarias. Aunque normalmente se trate de una en el otoño y otra en primavera, ésto dependerá de la zona, el año y las malezas presentes. La segunda opción es incluir un cultivo de invierno, para cosecha o de cobertura. En cualquiera de los casos, buscando que el cultivo compita con las malezas que intentan nacer en esta etapa del año. Sea cual sea la opción adoptada, lo importante es no “dejarle libre la cancha” a las malezas. 

Sembrar limpio 
Es fundamental sembrar sobre un lote limpio. Y limpio, es limpio. Aunque parece algo sencillo de comprender, el no cumplimiento de esta premisa es la principal causa de lotes “sucios” con Rama negra. Asegurarnos de que el lote esté limpio puede requerir, en determinadas situaciones, atrasar algunos días la siembra pero esto es siempre preferible a lidiar con un lote sucio hasta la cosecha.

Bajar la presión, con preemergentes 
Los herbicidas preemergentes son una herramienta indispensable para disminuir los flujos de emergencia de malezas. Su utilización tiene dos consecuencias indirectas de importancia. Por un lado, nos da tiempo para realizar la siguiente aplicación, cuando sea necesaria. Por el otro, nos asegura la efectividad del herbicida posterior, que se encontrará con menor cantidad de plantas a controlar. Los preemergentes le dan “aire” al cultivo en los primeros estadíos, y actúan disminuyendo el banco de semillas. 

Cosecha de malezas 
Usualmente no se piensa en la cosecha como un momento para el control de malezas. Pero lo es, y cada vez más. Por un lado, porque al limpiar la máquina antes de ingresar al lote prevenimos que entren nuevas especies problemáticas. Por otro lado, si tenemos manchones de malezas problema, es conveniente no cosecharlos para evitar su dispersión a otras partes del lote y a los que se cosecharán a continuación. La recomendación general, es dejar los lotes más “sucios” hacia el final de la campaña, para no ensuciar a los que vendrán. 

Monitoreo, monitoreo y monitoreo 
Ninguna de las decisiones anteriores pueden tomarse sin un adecuado monitoreo. Esto implica ir periódicamente el lote, recorrerlo y anotar lo que se observa. Además de permitirnos tomar la mejor decisión en cada momento, esta práctica nos facilitará la planificación de futuras campañas, por poseer información detallada de cada lote. 

Rotación y/o mezcla de herbicidas 
Ya aprendimos que la generación de resistencia no era sólo una cuestión de libros de biología, sino que se da en la realidad y es bastante más frecuente de lo imaginado. Para que suceda lo menos posible, es indispensable que rotemos y/o mezclemos herbicidas con diferentes modos de acción, sobre las mismas malezas. Esto, que a priori parece bastante sencillo, no lo es tanto. Es preciso prestar especial atención a los modos de acción que corresponden a cada herbicida y ver qué espectro de malezas controla, para tratar de estar combatiéndolas con al menos dos modos de acción diferentes. 

Hay aplicaciones y aplicaciones 
Un herbicida, a determinada dosis, puede aplicarse de muchas formas. Puede variar el tamaño de gotas, los coadyuvantes, las condiciones ambientales, el estado de la maleza, la calidad del agua, por citar algunas cuestiones influyentes. Las aplicaciones de herbicidas que venimos realizando son cada vez más costosas, lo que amerita prestarle suma atención a la forma en que las moléculas de herbicida llegan al blanco y cumplen el objetivo dispuesto. De no suceder así, todo lo planeado constituirá un nuevo fracaso.

Fuente: REM 

viernes, 24 de enero de 2014

ALERTA: Amaranthus quitensis resistente a glifosato

Informe elaborado por el INTA EEA Oliveros, en el que participaron Daniel Tuesca (Cátedra de Malezas, Facultad de Ccias. Agrarias. UNR), Juan Carlos Papa (Protección Vegetal, EEA Oliveros del INTA), Sergio Morichetti (Aceitera General Deheza), Nicolás Montero Bulacio (Cátedra de Malezas, Facultad de Ccias. Agrarias. UNR).
 
Los problemas de malezas ocurren dentro de un contexto económico, social, productivo y cultural particular, que presiona fuertemente al sistema agrícola y a la totalidad de sus componentes bióticos, generando cambios que ocurren en una escala espacio-temporal que trasciende el nivel del lote individual así como el momento correspondiente a una práctica de manejo o incluso una sola campaña.
 
La naturaleza biológica de las malezas determina que evolucionen, adaptándose a aquellas prácticas destinadas a su control que por resultar, en algún sentido, convenientes al esquema de producción, en general el más rentable en el corto plazo, se reiteran con elevada intensidad y frecuencia. En nuestro caso esto correspondería al empleo de herbicidas de elevada eficacia y bajo costo relativo, (glifosato, algunos herbicidas de elevada persistencia como el metsulfurón metil o el clorimurón etil) empleados, con mucha frecuencia, a dosis muy superiores a las recomendadas y en instancias fuera de lo sugerido como oportuno.
 
El resultado del proceso adaptativo podemos resumirlo en la manifestación de tolerancia y resistencia a herbicidas y su consecuencia inmediata es una reducción significativa en la utilidad práctica y económica de la herramienta química, además de las pérdidas de producción consecuencia de la interferencia ocasionada por la maleza mal controlada o directamente, no controlada. Por otra parte, la dispersión de las malezas hoy no se limita sólo a las vías naturales; el hombre interviene, en la mayoría de los casos de manera inconsciente, a través del movimiento de los animales domésticos, el empleo de semillas de dudosa procedencia, el movimiento de las maquinarias, etc.
 
De esta forma contribuye a que un problema de malezas que evolucionó en un determinado lugar pueda afectar a otros sistemas productivos ubicados a una distancia muy variable, a veces muy considerable, y hasta podríamos hablar inclusive de una escala global.
 
En los últimos dos años, se reiteraron con elevada frecuencia consultas sobre la presencia de poblaciones de yuyo colorado (Amaranthus quitensis) que escapaban a tratamientos con glifosato. Y si bien, en una primera instancia, se sospechó de factores ajenos a la resistencia como responsable, estudios de “dosis respuesta” realizados sobre biotipos de las provincias de Córdoba y Santa Fe, nos permitieron concluir que nos encontramos frente a un nuevo caso de resistencia a glifosato.
 
Es importante considerar que A. quitensis, ya había sido informada como resistente a herbicidas inhibidores de ALS (imidazolinonas, sulfonilureas y triazolpirimidinas) durante 1996, por Nisensohn y Tuesca (UNR) y que esos biotipos aún se encuentran presentes en los sistemas productivos; por lo que es probable que exista, además, resistencia múltiple, es decir biotipos simultáneamente resistentes a glifosato y a herbicidas inhibidores de ALS.
 
CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES
Amaranths quitensis es una especie sumamente polimorfa lo que puede llevar a confusiones sobre su identidad. Su origen es sudamericano pero, actualmente, es cosmopolita, encontrándosela en toda América, desde Canadá hasta Argentina y está presente también en Oceanía, África y Asia.
 
Es una hierba anual, erguida de 0,3 a 2,0 m de altura, generalmente muy ramificada, con tallos robustos e inicialmente pubescentes. Está compuesta de hojas simples, alternas, más abundantes en los tercios superiores, peciolados, lanceolados o deltoides de 3,0 a 10 cm de longitud por 1,5 a 6,0 cm de ancho. Inflorescencia, en una panoja terminal erecta o pendiente, formada por espigas cilíndricas y densas de color variable entre verde y púrpura o rojizo.
 
Las flores se disponen en torno al eje de la espiga, son sésiles y unisexuadas, con las flores masculinas en la parte superior y las femeninas en la inferior. Los frutos son pixidios uniloculados y uniseminados; las semillas son lenticulares de contorno circular y de 0,7 a 1,0 mm de diámetro y color castaño-rojizo. El nombre común es yuyo colorado.
 
 
Foto 1: Plantas de yuyo colorado (A. quitensis) en estado vegetativo
 
En ensayos llevados a cabo en la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNR, se ha constatado en biotipos provenientes de la Provincia de Córdoba y de la Provincia de Santa Fe, elevados niveles de resistencia a glifosato, registrándose sobrevivencia a dosis de 32 l.p.f./ha de una formulación Premium con una concentración de 540 g.e.a./litro.
 
El objetivo de esta comunicación es brindar información sobre esta adversidad y su contingencia que puede afectar a los sistemas productivos, alertar sobre su peligrosidad y sobre la necesidad de generar información para prevenir o, al menos, retrasar su dispersión.
 
ALTERNATIVAS VIABLES PARA EL MANEJO
La magnitud potencial del problema justifica sobradamente realizar el esfuerzo de la prevención; algunas de las medidas podrían ser la limpieza de vehículos, maquinarias u otros equipos agrícolas antes de ingresar a lote, con especial énfasis en las cosechadoras, el desbaste de animales, control y limpieza de semillas o forrajes.
 
Monitoreo frecuente de los lotes pero también de caminos, cunetas, banquinas, baldíos y bordes a fin de detectar tempranamente la presencia de individuos los cuales deberían ser eliminados, como sea, antes de llegar al estado reproductivo, mantenerse informado sobre la evolución de esta problemática en el país, en la provincia y en la región. Si se detecta la presencia de biotipos resistentes se deberá informar de inmediato sobre la novedad, a los organismos oficiales pertinentes tales como SENASA, INTA, Ministerio de Agricultura de la Provincia u otros relacionadas con la sanidad vegetal.
 
CONTROL CULTURAL: implementar rotaciones de cultivos que permitan alternar herbicidas con distintos modos de acción; disponer el arreglo espacial de los cultivos de manera de maximizar su aptitud competitiva sobre las malezas, por ejemplo reducir la distancia entre hileras y/o selección de variedades que ocupen rápidamente el espacio procurando maximizar el aprovechamiento de los recursos por parte del cultivo.
 
CONTROL POR MÉTODOS FÍSICOS: fundamentalmente por medios mecánicos o manual-mecánicos a fin de controlar plantas en estado vegetativo o bien antes de que generen semillas viables, evitando así el enriquecimiento del banco de propágulos.
 
CONTROL QUÍMICO: en este sentido es importante destacar que actualmente en Argentina, contamos con herbicidas alternativos al glifosato con registro específico en SENASA para el control químico de esta maleza lo que representa una importante ventaja. En primer lugar, si bien la mayoría de los herbicidas inhibidores de ALS son eficaces sobre los biotipos susceptibles a ellos, considerando los antecedentes locales sobre resistencia a ese mecanismo de acción sería, oportuno considerar además a los principios activos alternativos al mismo.
 
Herbicidas Residuales: su empleo oportuno seria clave a fin de evitar las emergencias tempranas de primavera y para contribuir a reducir la magnitud del banco de semillas; dentro de éstos, podemos citar a algunos de los siguientes grupos:
Triazinas p.e. atrazina, zimazina, metribuzin, prometrina;
Ureas: diurón, linurón
Cloroacetamidas: p.e. metolaclor, S-metolaclor, acetoclor, dimetenamida
Dinitroanilinas: pendimetalina, trifluralina.
Inhibirores de protox (PPO): flumioxazin, sulfentrazone.
Inhibidores de pigmentos: flurocloridona, clomazone, diflufenicán, isoxaflutole
 
Herbicidas post-emergentes de la maleza:
Inhibidores de fotosistema I: diquat, paraquat (de contacto)
Inhibidores de la síntesis de glutamina: glufosinato de amonio (de contacto)
Herbicidas hormonales: 2,4D, 2,4 DB, MCPA, dicamba, picloram, benazolin (sistémicos) Inhibidores de protox (PPO):saflufenacil, fomesafén, lactofen, acifluorfen, fluoroglicofén, oxifluorfén, aclonifen (de contacto)

viernes, 27 de diciembre de 2013

Problemas y soluciones en torno a las malezas

Resultados de una serie de encuestas realizadas por la REM a técnicos de diferentes zonas, en relación a la situación de malezas.
 
 
Durante el 2013 se llevaron a cabo 6 talleres para técnicos organizados por REM. Estos se realizaron en Rosario (Santa Fe) en 2 oportunidades, San Miguel de Tucumán (Tucumán), Córdoba (Córdoba), Las Breñas (Chaco) y Balcarce (Buenos Aires).
Al finalizar cada taller se pidió a los asistentes que completen una encuesta para conocer su opinión sobre la situación de malezas problema en su zona, obteniéndose un total de 200 encuestas, lo que puede considerarse un buen “termómetro” de la situación malezas.
Al consultarse por qué no se rotan más principios activos, sorprendente, pero consistentemente, la respuesta más mencionada fue el desconocimiento. Esta respuesta se mantiene desde que se comenzó a realizar en los primeros talleres de REM, hace ya 3 años, lo que demuestra de alguna manera que falta capacitar a los profesionales en estas cuestiones. Conocimientos que se dan en la facultad, pero que la falta de uso ha hecho olvidar por momentos. Una forma de atacar este problema, es la reciente publicación editada desde Rem sobre los modos de acción herbicida (http://www.aapresid.org.ar/rem/category/publicacionesrem/)
Como segunda causa aparece el costo, una respuesta esperable, que muestra la visión de negocio que debe tener siempre presente quien decide la tecnología a incorporar, pero que también manifiesta la visión a corto plazo que no permite evaluar los beneficios a mediano y largo plazo de una rotación de activos que disminuya la probabilidad de aparición de resistencia.
La disponibilidad de producto y otras causas, explican un porcentaje menor, citándose dentro de ésta última la comodidad, simplicidad, tiempo de barbecho, receta, indecisión sobre qué se va a sembrar, etc.
nota rem 3
 
Consultados sobre dónde estará la solución en las malezas problema, el manejo es la respuesta largamente más citada, frente a nuevos principios activos y biotecnología. Esto implica que tanto los nuevos herbicidas como los próximos eventos de resistencia que se incorporen a los cultivos, serán buenas herramientas, pero solo si se enmarcan dentro de un manejo con una visión integral de las malezas y no se limiten a la aplicación de una tecnología que solucione todo el problema. En esta realidad más compleja, el rol de los profesionales será crucial.

Por último, al consultarse qué estarían dispuestos a hacer para contrarrestar el problema de malezas tolerantes/resistentes, afortunadamente se ve mucho interés por hacer más y mejor monitoreo. Pareciera algo obvio, pero los problemas que diariamente se escuchan tiene parte de su causa en el escaso monitoreo realizado, en cantidad y calidad, una práctica más utilizada para los insectos y las enfermedades y menos para las malezas.
En segundo lugar se considera la importancia de los cultivos sobre el manejo de malezas, destacándose Balcarce por esta segunda opción. Esto se relaciona al manejo integrado antes mencionado, al considerar a los cultivos como parte de la solución en el manejo de malezas. Los cultivos de cobertura estarían incluidos también en este ítem.
En tercer lugar se menciona el mayor y mejor uso de herbicidas algo evidente y quizás el que primero se ha modificado ante el aumento de la problemática de malezas.
Por último, aunque en un valor no despreciable de casi 20%, se menciona la labranza. En este punto queda la duda si se considera como práctica a aplicar en manchones o ante problemas muy serios por mal manejo previo, ó si es en forma generalizada y frecuente, lo que sería muy preocupante.
nota rem 5
 
La problemática de malezas tolerantes y resistentes afecta directamente a todos los vinculados en la producción y es importante saber lo que piensan los asesores, de quienes depende en gran parte las soluciones que se generen, por qué no, usando el ingenio.
 
Fuente: REM