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lunes, 16 de enero de 2012

La cosecha de girasol, a salvo de la sequía

La cosecha de girasol avanza en Chaco y el Norte de Santa Fe con rindes relativamente bajos (16,3 qq/ha y 14,2% del total del país recolectado). Se espera una buena producción, ya que el cultivo no ha sufrido el período más dramático de la sequía, como la soja y el maíz. A pesar de que la sobreproducción de girasol en el Hemisferio Norte tiene consecuencias negativas sobre los precios, estas son menores a las esperables.

Por el Lic. Jorge Ingaramo, asesor económico de la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR).

Para la Bolsa de Cereales, prácticamente se logró sembrar la totalidad de las hectáreas deseadas por los productores: 1,84 millones de hectáreas sobre la intención de 1,86. No enfrentó, al menos en la siembra, nuestro cultivo, los problemas de seca, que se agravaron entre noviembre y los primeros días de enero, afectando particularmente a maíz, soja y maní.

La cosecha en Chaco y Norte de Santa Fe se encuentra avanzada. En la primera, se ha recolectado el 83% de las 258.000 hectáreas sembradas, con un rinde más bajo que el del año pasado (apenas 16 qq/ha), lo que redunda en una producción de 342.400 toneladas.

Por su parte, en el Centro-Norte de Santa Fe, se recolectaron 47.000 hectáreas, un 28% del total, con un rinde de 18 qq/ha, apenas inferior al de la campaña pasada y una producción de 82.300 toneladas.

La suma de ambas regiones (únicas con cosecha) arroja, para el total del país, 14,2% recolectado, es decir 261.000 hectáreas, con 16,3 qq/ha de rinde y 424.700 toneladas.

Campaña estable

No hay demasiadas modificaciones en las estimaciones de producción y consumo, de los nueve principales aceites que estima el USDA. Tal vez en el caso del aceite de girasol, se den las variaciones más llamativas, producto de una re-estimación al alza de la producción mundial de grano. Así, la producción de nuestro aceite sube casi 5% con respecto a diciembre, mientras que el consumo lo hace al 3,6%. Las ventas externas aumentan 5,5% y los stocks finales crecen 24%.

Cabe consignar que, para el USDA, la pérdida de la producción de soja, en la Argentina, es de apenas 1,5 M de T, fruto de la seca, valor que resulta exiguo si se tiene en cuenta que aún resta sembrar 14% de la intención, o sea algo más de 2,7 M de Has. Seguramente se ha considerado, con prudencia, cierta afectación de los cultivos ya implantados (algo así como un quintal por hectárea) a la expectativa de una posible recuperación, luego de las recientes lluvias y suponiendo que todavía es factible la siembra de soja de segunda, de acuerdo a la mencionada intención. Por esa razón, prácticamente no se modifica la estimación efectuada de la producción mundial de aceite de soja.

Ahora bien, comparando la campaña 2011/12 con la anterior, para todos los aceites, se tienen los siguientes resultados: la producción crecerá al 3,9% y el consumo lo hará al 4%. Se importará un 5,2% más y los stocks totales caerán 3,3%.

Para el caso del aceite de girasol, los valores son sustantivamente mayores: producción y consumo crecerán al 13,4%, mientras que las importaciones lo harán al 38,8% y las existencias finales aumentarán 10,5%.

Este panorama, aparentemente bajista, se debe a la superproducción de grano obtenida principalmente en Rusia (79,4% de suba), pero también en Ucrania y la Unión Europea (13,1 y 16,3% de alza, respectivamente).

A nivel mundial, habrá 6,12 M de T adicionales a las de la campaña anterior, lo que representa un 18,6% de suba. Este guarismo considera que nuestro país ofrecerá 3,2 M de T, cuando para la Bolsa de Cereales el volumen podría alcanzar 3,5 M de T.

El Informe ratifica que, en el mercado regional donde se forman los precios (Rotterdam, puerta de entrada a la Unión Europea) se ha producido una caída de MT 1,6 en la producción de semilla de canola. Como la Unión regional no modifica su programa de biocombustibles, que emplea como principal insumo este aceite, se aumentará su demanda industrial en 245.000 toneladas. Por ello, libera para el aceite de girasol -del cual Europa es principal importador- una demanda adicional de 850.000 toneladas, para consumo alimentario.

Precios y mercados

El año 2011 cerró con valores inferiores a los de diciembre de 2010. Considerando promedios mensuales de precios de aceites en Rotterdam, se obtienen los siguientes datos:

Nuestro aceite es el que más ha sufrido la baja de precios, no sólo porque en 2010 había escasez (sequía en el Hemisferio Norte) sino también porque este año hay abundancia. Su baja interanual es del 18,2%, superior al 12; 10,3 y 8,9% de mermas para los aceites de palma, canola y soja, respectivamente.

El aceite de girasol tenía primas del 21,6; 10 y 4,2% sobre los de palma, soja y canola, respectivamente, en diciembre de 2010. En el mismo mes de 2011, obviamente mantenía una prima de 13% sobre palma, pero sufría descuentos (relativamente bajos, dado el aumento de producción) de 5 y 1,2%, con respecto a los de canola y soja.

Al 12 de enero, el aceite de girasol cotiza a U$S/tn 1215 (Rotterdam-enero) y 1180 (abril-junio). No hay posición enero para el aceite de canola pero, en la comparación para febrero-marzo, el de girasol sufre un descuento del 3,4%. Con respecto al de soja, tiene una leve prima de 0,4% en diciembre y un descuento del 1,4% en abril que, seguramente, se irá reduciendo en la medida en que se ajuste a la baja la producción mundial de soja.

El MINAGRI estima valores FOB de U$S/tn 1060 y 1120 para los aceites de girasol y soja, respectivamente, con caídas interanuales del 22,1 y el 11,5%.

El disponible de girasol grano es de $/tn 1180, en los puertos del Paraná y de 1080 en Bahía Blanca. Las fábricas de Junín y Cañuelas pagan $/tn 1180, más flete según zona, mientras se estiman forwards para marzo de U$S/tn 285.

Fuente: ASAGIR

La sequía es un drama, sí señor


Que la hay la hay. No se trata de dramatizar. Lo que para los productores de distintas zonas es la triste realidad que les toca vivir hoy, para quienes están lejos del campo -por actividad y por geografía- y no entienden del todo de qué se trata la producción agropecuaria todo queda reducido a "siempre quejándose, despues de toda la plata que ganan", "nunca les viene bien lo que llueve, siempre están queriendo más", "son unos inconformistas", "se quejan de llenos"...y frases de ese estilo.

No tienen por que saber, quienes no estan dentro de la actividad, que se invierte mucho dinero para implantar una hectarea de maíz y que se arriesga mucho el productor cuando decide sembrarlo ya que son grandes las dificultades a las que se enfretan cuando quieren vender el cereal, como consecuencia de la intervención que sufre este mercado. Trabas que no se destraban y que, campaña tras campaña, tiran abajo la superficie de un cultivo que debería incrementar hectáreas porque son conocidos los beneficios que aporta al suelo cuando forma parte de la rotación.

Los maíces de primera, sembrados en la fecha óptima, deberían estar verdes en este momento, con su masa foliar desarrollada y listos a destinar todos sus recursos a llenar los granos. Transita el cultivo por su "período crítico" en cuanto a su necesidad de agua. Que el cultivo no logre satisfacer esas necesidades implica que haya una merma en el rinde. Y en la medida que el cultivo no recibe agua y "se seca" las posibilidades de no cosechar se incrementan. Dadas las escasísimas -casi nulas- precipitaciones que se dieron en el mes de Diciembre en las distintas regiones productivas, hoy los maíces están secos, volcados, petisos.

El productor debe decidir, rápido, que hace con su cultivo. Se cuestiona si cosechar o no, si picar, si vender su maíz para silo para el consumo de los animales. Podríamos decir que como cultivo de cobertura, el maíz es algo caro. Y una cobertura que ni siquiera sirve, porque dado lo seco que está, se volará con mucha facilidad en los días de viento, dejando el suelo descubierto.
Entonces para el productor, efectivamente es un drama lo que está sucediendo.

Si el productor no cosecha se corta la cadena: el cosechero no cosecha, el camionero no transporta, en los silos no se recibe mercadería, la compra de insumos y la inversión en tecnología se reduce, se consume menos en los pueblos que viven del campo, etc. Se generan atrasos en la cadena de pagos, deudas. Quienes tienen "espalda" podrán aguantar, quienes no serán expulsados del sistema. Un drama. Definitivamente.