martes, 5 de noviembre de 2013

“La tecnología de los OGM es como respirar"

El creador de la primera planta transgénica y reciente ganador del World Food Prize 2013, Marc Van Montagu hace un balance a 30 años de su creación y mira al futuro.

Treinta años después de haber creado la primera planta transgénica, el biólogo molecular Marc Van Montagu fue uno de los ganadores del World Food Prize 2013. Si bien él esperaba mayores avances en la tecnología de los Organismos Genéticamente Modificados, cree que, ahora, algo está a punto de cambiar. Entrevistado en su Instituto en Gent, Bélgica, asegura que esta tecnología es inofensiva y que puede constituir la solución del futuro para la producción de alimentos para los seres humanos y animales.  

Una entrevista por Sofía Frazoa (periodista)

¿Qué significa para usted ser uno de los galardonados con el World Food Prize 2013?
Marc Van Montagu: Es un gran honor, ya que este premio reconoce desde hace 25 años las actividades que han tenido repercusiones notables en la promoción de la seguridad alimentaria. Por primera vez, se envió un mensaje claro a favor de los OGM.

Usted es el primer belga que recibe este premio. ¿Se trata de un reconocimiento mundial de su Instituto y de las investigaciones que ha estado realizando durante décadas? 
Marc Van Montagu: Considero que también es un tributo a todos mis ex colegas y, sobre todo, a la labor pionera de Jeff Schell. Gracias a un equipo entusiasta de investigadores conseguimos descubrir un vector natural para la transformación genética de plantas, e inventar un proceso que nos permitiese producir plantas transgénicas.

Treinta años después de haber creado la primera planta transgénica ¿esperaba una mayor evolución en este área?
Marc Van Montagu: Claro. Estábamos convencidos de que sería el inicio de una tremenda actividad en esta área. Para la investigación básica lo fue; sin embargo, no fue así para las aplicaciones prácticas. Las severas reglamentaciones que se aplicaron destruyeron nuestras expectativas desde entonces.

¿Está desilusionado por ello?
Marc Van Montagu: Desilusionado… bueno, es un problema de la sociedad. La sociedad está desilusionada porque las personas no se entienden, porque no conseguimos tener una sociedad democrática o por causa del sistema bancario. Esta [las plantas transgénicas] es apenas otra más de las actividades humanas.

Sí, pero, ¿la ciencia y la tecnología no se deberían encarar como medios para mejorar la vida las personas?
Marc Van Montagu: Todavía tenemos la sensación de que la razón y la ciencia pueden aportar sabiduría a la sociedad. Son actividades humanas.

¿Significa que la tecnología de los Organismos Genéticamente Modificados se ha estancado?
Marc Van Montagu: En el caso de los productos, sí; sucede en toda Europa. Nadie crea nada nuevo. Pero la ciencia también sirve para la investigación básica, y por ello es que hace 10 años, fundé el Institute of Plant Biotechnology Outreach. La idea es hacer algo en los países emergentes como Brasil y China, y trabajar con personas que deseen el progreso de la agricultura. Se pueden crear nuevas empresas, que estén al mismo tiempo en Europa y parcialmente, en países más tropicales. Europa ya no dispone de mucha tierra, excepto en Europa Oriental.

Si esta tecnología se utiliza fuera de Europa, ¿por qué nos resistimos tanto a utilizarla aquí?
Marc Van Montagu: Es una resistencia puramente emocional. No existe el menor argumento válido en contra de esta tecnología. Después de todos estos años, nadie puede señalar un peligro de los OGM para la salud o para el medioambiente. Por el contrario, muchas personas manifiestan que debemos usar la bioagricultura ya que será la única salida para tener, al mismo tiempo, una agricultura sustentable e intensiva. Se pueden utilizar todas las variedades antiguas. No podemos comenzar a hacer cruzamientos nuevamente, porque tomaría entre 40 o 50 años y mientras se realizan, igualmente se pierden gran cantidad de propiedades.

¿Hubo una falsa alarma generalizada en contra de la tecnología OGM?
Marc Van Montagu: La gente quiere las variedades antiguas, y podemos utilizarlas, al igual que algunos genes que necesitamos actualmente para proteger los cultivos contra las enfermedades y hacer evolucionar la actualización de nutrientes. No es necesario usar tantos fertilizantes. Solo que la gente comenzó a decir que era peligroso, y ahora todos lo creen. Comenzaron a creer que los productos químicos son perniciosos. ¿Cómo se puede explicar que los compuestos químicos están en todos lados? Las plantas, las moléculas, existen tantos compuestos químicos peligrosos en la naturaleza. Aprendimos que la propia naturaleza es peligrosa. La ciencia ayuda a identificar qué es peligroso y qué no. No vemos en qué sentido los OMG serían peligrosos…

¿Este reconocimiento puede preparar el terreno para que Europa adopte los OGM?
Marc Van Montagu: Este World Food Prize reconoce la biotecnología vegetal como una innovación altamente benéfica para la sociedad. Como la ignorancia es nuestro peor enemigo, concuerdo en que este premio representa una gran oportunidad para ampliar el diálogo con nuestros políticos. Espero, sinceramente, que se logre movilizar a los legisladores y a la sociedad para tomar las decisiones correctas en pos de la aprobación de los OGM en Europa.

Algunas personas dicen que no ha transcurrido el tiempo suficiente desde su creación como para probar con certeza que son completamente inocuos.
Marc Van Montagu: Es un argumento falso. Los genes que introducimos son los mismos genes que están presentes en la naturaleza. Estamos autorizados a pulverizar el gen Bt (con la bacteria Bacillus thuringiensis) porque es de la naturaleza. Pero si extraemos el gen y lo colocamos en una planta, mediante tecnología genética, eso sería peligroso. No entiendo cómo algo como esto puede ser peligroso. Realizamos el mismo tipo de cruzamiento que ya existe en la naturaleza. Hasta en la naturaleza hay partículas de ADN que se transfieren entre organismos, todo el tiempo. La gente no sabe que OGM no es un producto, sino la tecnología. Las palabras de condena y todos los argumentos están relacionados con el tipo de producto final que se realiza. ¿Por qué sería peligroso?

¿Puede probar que no lo es?
Marc Van Montagu: La gente me dice “pruébeme que no es peligros”, pero no se puede demostrar la ausencia de peligro. Si dices que un automóvil es peligroso, las personas estarán de acuerdo, pero dirán que lo pueden controlar. Si dices que la tecnología OGM es peligrosa, como no saben de qué se trata, lo creerán porque no encuentran ninguna ventaja en ella. La OGM fue bloqueada con éxito por el movimiento ecologista, entonces nada interesante puede resultar de ello. Aquí en Bélgica, en julio pasado, todas las papas biológicas fueron destruidas por el mal tiempo. Los productores de este tipo de de papas han visto en nuestros ensayos de campo, variedades de papas resistentes creadas a partir de las variedades que usan habitualmente. Si lo hubiésemos hecho con cruzamiento, llevaría 35 años conseguir estos genes, pero se habrían perdido otros que controlan rasgos importantes.

No puede demostrar que la tecnología OGM sea 100 % inofensiva, pero ¿no acepta que, de algún modo, puede ser peligrosa?
Marc Van Montagu: Ciertamente no porque usted diga que es peligrosa, usted decide lo que percibe como “peligrosa”. La gente debe pensar por qué se opone a algo y por qué lo encuentran antiético. Si dicen que algo es antinatural, deberían analizar lo que es “natural”.

¿Esta es la evidencia que el mundo necesitaba para probar que esta tecnología es inofensiva?
Marc Van Montagu: El hecho de los OGM se cultivan desde 1994 sin ningún perjuicio a la salud humana y al medioambiente es la evidencia más contundente de que la tecnología es segura. Espero que este premio ayude a traer más confianza a la sociedad y los legisladores para tomar las medidas necesarias hacia la adopción de la agricultura MG.

¿Por qué son tan importantes las plantas MG y por qué pueden cambiar el mundo?
Marc Van Montagu: Esa es la prueba más clara que aún tenemos para ofrecer. Pero estamos convencidos de que tendremos éxito. Los mejoradores solo ven las plantas que creamos que el laboratorio, pero desean verlas en el campo. El problema es que todos los ensayos a campo están bloqueados, y no podemos demostrar nada. Si tan solo piensa en que tenemos el conocimiento, en el laboratorio, podemos crear plantas con mejor resistencia a la sequía y mayor absorción de nutrientes, que rindan más. Al mismo tiempo, podemos crear más biomasa y más partes de la planta pueden ser comestibles. Es asombroso, porque la evolución nunca antes había alcanzado el punto de mayor rendimiento, y es la humanidad la que ha sido tan imprudente, por usar una palabra cortés. Podría decir “estúpida” o “criminal”.

¿Debido a que la humanidad no reconoce lo importante que es la tecnología OGM?
Marc Van Montagu: Para 2030/2035, probablemente seremos 9 millones y tendremos una enorme escasez. Todos saben que la inestabilidad climática provocará tormentas y variaciones climáticas extremas. Nuestras plantas no están listas para sobrevivir en esas condiciones extremas. Todos concordamos en que si se destruyen los bosques, habrá más inestabilidad climática. Entonces, plantemos nuevos bosques con árboles de mayor rendimiento y que resistan a las enfermedades. Porque los árboles que tenemos ahora son todos el resultado de la propagación. En el actual monocultivo que tenemos, si un patógeno evoluciona, este bosque será destruido. ¿Y qué harás? ¿Plantar otra variedad? Eso lleva tiempo. Es dramático. Si uno realmente sabe lo que es la ciencia y, en este caso, la ciencia de la ecología, puedes comenzar a comprender qué se podría hacer. Las personas instruidas, especialmente profesores de biología en las escuelas secundarias, no se atreverían a decir que los OGM van en contra de la naturaleza.

¿Cree que en el futuro vamos a arrepentirnos de no haber usado esta tecnología antes?
Marc Van Montagu: Ya es lamentable, porque entretanto, han ocurrido muchos daños. Si hubieras estado en Costa Rica en la década del cincuenta, y luego en el 99, dirían que en 50 años hemos destruido exactamente la misma cantidad de bosques que Cristóbal Colón, cuando estuvo allí. Sí, ya es bastante lamentable.

Otro tema que hace desconfiar a las personas: ¿esta tecnología puede ayudar a detener el hambre en el mundo?
Marc Van Montagu: Por supuesto que ningún científico sería capaz de hacer eso. El alimento es el comienzo. Por eso es que el eslogan de Rio +20 es “Combate el hambre, Combate la pobreza, Salva el planeta”. Y eso es lo que ciencia hace. Te debes preguntar: ¿qué se debería hacer? No puedes decir que todas las personas ricas deben entregar su dinero a los más pobres. ¿No es eso un poco más absurdo que decir que los OGM pueden ayudar a la productividad cuando todas las evidencias están a la vista?

Algunos grupos anti transgénicos en Portugal dicen que el alimento existe, pero que no se distribuye con justicia. ¿Esto también es un argumento absurdo?
Marc Van Montagu: Claro que no está bien distribuido y si lo sabemos, intentaremos cambiarlo. Solo que lleva mucho tiempo cambiarlo, y nunca lo han logrado. Hay una leve mejora, pero es muy lenta. Ahora tenemos los medios para acelerarlo. Y no existe el menor argumento en contra de ello. Solo digo que necesitarán nuevas tecnologías, porque las antiguas están obsoletas. No pueden obligar a la gente a no tener niños, o limitarlos a que tengan solo dos. Esa siempre es una elección. No puedes ofender los sentimientos de las personas. Eso es crucial. Se hacen revoluciones respetando los sentimientos de las personas, pero sin usar la razón.

¿Qué piensa de la “apropiación” de esta tecnología por parte del sector privado?
Marc Van Montagu: Esa, por supuesto, es una cuestión fundamental y es el éxito más brillante de Greenpeace y de Friends of the Earth. Siempre les dijeron a los científicos que era uno de los peligros. Como puede ver, el argumento del peligro no existe. No es porque ellos tienen las patentes, ya que son válidas solo por 20 años, sino porque en todos los países en desarrollo, si lo desean hacer, la otorgan gratuitamente. Todas las multinacionales están implicadas en los programas allí. El problema son las regulaciones. Ni las pequeñas y medianas empresas, ni los países en desarrollo, pueden aplicar las regulaciones adoptadas. Es una regla que Greenpeace y otros incluyeron, también diciendo que los productores son víctimas de las multinacionales.  Toda la agricultura moderna intenta, lo más posible, tener vigor híbrido. En los Estados Unidos, cuando se introdujo el vigor híbrido en la época de la Depresión, bajo la presidencia de Roosevelt, el ministro de agricultura era además el propietario de la empresa Pioneer. Así, introdujo el vigor híbrido, apareció el choclo híbrido y los productores se volvieron mucho más libres, y de repente, muchos de los problemas de la Depresión se solucionaron gracias a la reglamentación.

¿Sin la ayuda financiera del sector privado, la investigación sería más difícil?
Marc Van Montagu: Sí, y lentamente están ayudando a desarrollar variedades tropicales; siendo lo primero el algodón Bt. Ahora está en África y alcanza un total de 70 % de la producción mundial. Las pequeñas y medianas empresas de países en desarrollo lo pueden hacer con la ayuda de multinacionales; pero nadie defiende eso, ni siquiera las multinacionales. Es tanto lo que pueden aportar al proceso de la agricultura. Las multinacionales poseen muchos datos sobre factores de transcripción que se pueden probar en ensayos a campo. Pueden mostrar y probar todos los productos interesantes que tienen. No lo publican debido a la competencia. Es otro mundo, completamente separado de la universidad.

¿Por qué no se llevan esos productos al mercado?
Marc Van Montagu: No los colocan si no rinden, al menos, varias veces el costo que deben invertir en las regulaciones para ello, no en la investigación. Y eso es lo absurdo. El movimiento ecologista es realmente… utilizo la palabra “criminal”. No deseo caer mal a las personas, ¿pero qué dices si están allí todas las herramientas para resolverlo, el conocimiento está allí y no se usa porque la regulación no lo permite? Y esta regulación carece absolutamente de sentido. Si considera esa parte, ¿no los llamaría “criminales”? Si piensa que el 12 % de la población mundial está muriendo de hambre en este momento, la sobrepoblación continúa y se destruyen tantos hábitats en el mundo…y todo ello se podría evitar. Hoy tenemos el conocimiento y la tecnología para enfrentarlo.

¿Se trata más de política y de economía que de ciencia o evidencias?
Marc Van Montagu: Claro. Son problemas de nuestra sociedad. La ciencia ayuda un poco, pero, mientras tanto, los seres humanos encuentran cada vez más maneras de crear problemas.

¿Aún hay un lugar para lo académico en la tecnología OGM?
Marc Van Montagu: Las innovaciones siempre provienen de las universidades.

¿Pero deben contar con los fondos del sector privado?
Marc Van Montagu: La industria elabora productos. Pienso que hay dos maneras de abordarlo: tener más y más regulaciones de las empresas privadas y averiguar de qué modo se pueden estimular las iniciativas de producción en las empresas estatales. Quizá algún día. En este momento, necesitamos al sector privado. No veo forma de hacerlo funcionar sin ello.

¿Somos todos “cobayos”, como sugirió Eric Séralini en su documental?
Marc Van Montagu: Todos debemos reflexionar un poco. Todas las organizaciones académicas y científicas lo han dicho: lo que él argumenta no tiene sentido. Si solo es para crear miedo, tenemos ratas con tumores. Pero las ratas tienen tumores espontáneos porque están genéticamente modificadas para las pruebas que comprueban si los compuestos médicos o químicos son tóxicos o carcinogénicos. Entonces, están hechas para eso. Pero ese es otro tema.

Es un científico.
Marc Van Montagu: Solo porque un científico tuvo ese tipo de comportamiento, no quiere decir que lo tengan todos los científicos. En cada esfera de la sociedad, existen personas que no se comportan como deberían. En todas partes existe una pequeña fracción que dice fraudes y disparates. Es peligroso aceptar dinero de la industria para crear temor, ya que la industria está interesada en ello. Esta industria es el sector minorista que había invertido tanto en productos biológicos.

Francamente, ¿cuáles pueden ser los riesgos de la tecnología OGM?
Marc Montagu: ¡Es como respirar! Absolutamente equivalente. La gente piensa que los genes humanos son diferentes de los genes del poroto. No comprenden lo que es la evolución. Es complicado, pero es responsabilidad de todos los biólogos y médicos explicar de qué se trata. Deberían ser capaces de explicarlo. No hay ningún peligro.

¿Qué ocurrirá después de este premio? ¿Cree que algo va a cambiar ahora, o aun la agricultura MG deberá recorrer un largo camino?
Marc Van Montagu: No solo el premio 2013 World Food Prize sino también eventos recientes, como las expresiones del Primer ministro británico a favor de la agricultura MG indican que las cosas podrían cambiar en el futuro próximo. Europa no puede esperar mucho más para adoptar la agricultura MG. No tengo la menor duda: en un determinado número de años (podrían ser 20, podrían ser 50, no lo sé) todas las plantas que usemos serán OGM. Es fantástico lo que seremos capaces de hacer.

Entonces, ¿ser un investigador en biotecnología vegetal puede convertirse en una profesión para el futuro?
Marc Van Montagu: Absolutamente. Es la profesión más importante, diría yo. No resolveremos los problemas del medioambiente con marchas y velas. Debemos utilizar la ciencia y la tecnología para resolverlos. Debemos hablar con los especialistas en medioambiente. En agricultura, no serán los biólogos moleculares ni biotecnólogos los que hagan nuevas plantas. Lo harán en buena cooperación con las personas que observan las plantas y quiénes pueden detectar inmediatamente cuando hay un problema. Llevará tiempo, pero se puede hacer.

Las generaciones jóvenes que estudian este tema podrían estar desilusionadas, y no ver la salida. ¿Tiene algún consejo para ellos?
Marc Van Montagu: La mejor manera de incentivarlos es decirles que no se limiten a hacer ciencia, sino que hablen sobre ciencia. Que expliquen a la sociedad lo que es el método científico. La ciencia no es un dogma de la verdad, sino un permanente desafío y cuestionamiento. Si consiguen explicar a la sociedad que pueden elegir estos métodos y, al mismo tiempo, cultivar sus emociones, lo entenderán.

Otro problema parece ser la falta de comunicación entre los científicos y la sociedad en general, incluso mediante los periodistas. ¿Qué se puede hacer para acortar esta brecha?
Marc Van Montagu: Es muy complicado. En la ciencia siempre queremos cuestionar y escuchar argumentos. Nadie osaría decir que cambia sus sentimientos. La gente no percibe que, en la evolución, realmente trabajamos con las emociones. Desde que intentamos sobrevivir, aprendemos a hacerlo con lo que podríamos llamar intuición o ideas preconcebidas. Si no tenemos la información, no podemos utilizar la razón. 

Texto y fotos por Sofia Frazoa
Fuente: Aapresid 

lunes, 4 de noviembre de 2013

Arsénico en el agua, una realidad en el Partido de Villegas

Una investigación del INTA Villegas demuestra que el consumo del agua de napa en distintas zonas del Partido puede ser riesgoso para la salud

Días atrás, y a raíz de una nota publicada por el suplemento Salud del Diario Clarín en el que se mencionaba al partido villeguense como uno de los más afectados a nivel nacional por la problemática del arsénico en el agua corriente, Diario Actualidad consultó laboratorios y entidades experimentales de la zona para obtener una visión panorámica que incluyera datos locales, tanto de la presencia de arsénico en agua, como de sus posibles efectos en la salud de las personas.



El arsénico es un mineral cuyo consumo es altamente tóxico para el ser humano, pudiendo causar envenenamiento y enfermedades como cáncer. El umbral aceptado es de 0.01 mg por litro de agua. Este límite varió a partir del año 2005, ya que anteriormente el umbral era 0.05 mg por litro.



El envenenamiento por consumo de este elemento químico se produce debido al contacto prolongado (a través del tiempo) y a la acumulación de dicho mineral en el organismo. 

Lamentablemente Argentina es uno de los países cuya población está más expuesta a los efectos de la contaminación del agua con arsénico. Hoy hay cuatro millones de personas con posibilidad de contaminarse con este mineral en nuestro país, tal como lo informa la doctora en Química e investigadora de la CNEA (Comisión Nacional de Energía Atómica), Marta Litter, en su presentación "La problemática del arsénico en la Argentina: el HACRE (hidroarsenicismo crónico regional endémico)".

La ruta del arsénico comienza en el Norte, en Salta y Jujuy, y baja por Tucumán, La Rioja, Catamarca, San Juan, Chaco y Santiago del Estero; cruza San Luis, Mendoza, Córdoba, Santa Fe, La Pampa, Río Negro, Neuquén y gran parte de la provincia de Buenos Aires, y llega a la costa atlántica. En total, son 16 provincias las afectadas.

ORIGEN
Su origen es natural, tiene que ver con la génesis del suelo y data de los tiempos en que se formó la Cordillera de los Andes. En ese tiempo los sedimentos y las cenizas volcánicas con alto contenido de arsénico volaron por nuestro territorio y quedaron depositadas en las capas geológicas formando nuestro suelo actual. 

La zona villeguense, por ser más baja, tiene tendencia a acumular una mayor cantidad y diversidad de materiales con respecto a los que se acumulan en la altura. Hoy, el arsénico está en las napas, en los mismos pozos de donde se extrae el agua.

EFECTOS
El arsénico se absorbe a través del intestino, no por la piel (o al menos no en forma significativa), por lo tanto si una persona se lava los dientes o se baña no hay peligro alguno. Sin embargo, si el agua es consumida o utilizada para cocinar entonces sí, el consumo de arsénico se vuelve riesgoso. Hervir alimentos utilizando agua con arsénico es peligroso, ya que el agua se evapora y por lo tanto la concentración del mineral en el agua aumenta en proporción de mg por litro.

Consumir arsénico en pequeñas dosis durante mucho tiempo produce una enfermedad que se llama HACRE: hidroarsenicismo crónico regional endémico. Detrás de ese nombre hay asociadas un montón de patologías. La exposición prolongada al arsénico y su acumulación en el organismo genera múltiples afecciones, por ejemplo: produce cáncer de pulmón, cáncer de laringe, tos crónica, tos persistente, fibrosis pulmonar, puede generar cáncer en el hígado, cirrosis hepática y disfunción hepática; en la piel genera hiperpigmentación, queratodermia (engrosamiento de las palmas de las manos y las plantas de los pies) y cáncer de la epidermis. 

Asimismo, afecta los riñones y los nervios periféricos. Produce neuritis e inflamación. Se acumula en las uñas y el pelo, por lo que produce fragilidad, caída y deterioro. Además puede aumentar la incidencia de otros tumores en el resto del organismo.

Niveles de Arsénico en la Argentina
En muchísimas ciudades del interior y del conurbano bonaerense, el agua que llega a los hogares a través de las empresas provinciales de agua, de las redes municipales o de los pozos privados tiene más arsénico que el recomendado. Una de las provincias afectadas es Buenos Aires. El 80% del mapa de la provincia de Buenos Aires tiene niveles de arsénico superiores al nivel apto para consumo humano. De acuerdo a lo informado por Clarín, en General Villegas el nivel de arsénico fluctúa entre 0,18 y 0,40 mg por litro de agua.

Niveles de arsénico en General Villegas
En el verano 2011/2012 la Estación Experimental INTA Villegas realizó un estudio para analizar la calidad del agua de las napas tras las inundaciones de 2001 y 2010, que provocaron la suba de las mismas. El objetivo de la investigación era determinar qué minerales podía aportar el agua de napa para el riego de cultivos y si ésta era apta para el consumo humano.

La investigación del INTA consistió en establecer una red de 30 freatímetros colocados en los cascos de estancias y establecimientos, a lo largo de todo el Partido y zonas aledañas. 

Los freatímetros son huecos en el suelo, de 3 a 4 pulgadas de ancho, cuya profundidad se extiende hasta el pelo de agua para determinar dónde se encuentra el agua libre. Luego se analizó la calidad del agua de cada freatímetro.

Los resultados arrojados por esta investigación demostraron que el nivel de arsénico en el agua de las napas del Partido de General Villegas es superior al doble del umbral permitido (0.01 mg por litro).

La Ingeniera Agrónoma Cecilia Justo, de INTA Villegas, plantea que hay dos fenómenos climáticos que pueden afectar los resultados de una investigación de este tipo: "puede haber un efecto de dilución en una inundación, porque la cantidad de sales se diluye en la cantidad de agua o puede haber una concentración en años de mucha sequía". No obstante, sostiene que los valores arrojados por la investigación son precisos, ya que el período 2011-2012 fue normal, sin inundaciones ni sequías extremas.

Tal como se pueden apreciar en los mapas provistos por la Estación Experimental del INTA Villegas, los freatímetros se colocaron en los cascos de las siguientes estancias y establecimientos (el nivel de arsénico en agua se indica en la proporción mg por litro):
-Zona norte del distrito: Pablo Linari (0.013), El Pegual (0.041), Saboya (0.035), Fortín de Gainza (0.021), Savigliano (0.016) y Monte Largo (0.05). El valor promedio de la zona es de 0.029.
-Zona centro del distrito: Oscar Chapado (0.058), Mediana (0.019), Busquets (0.128), Actis (0.014), Suc. Pedro Garcia (0.055), Inta (0.163) y Schiavi (0.029). El valor promedio de la zona es de 0.066.
-Zona sur del distrito: Las Alazanas (0.044), Gorosurreta (0.201), Roesler (0.096), Sigra (0.02), Goyaike (0.211), San Eduardo (0.031) y El Meridiano (0.016). El valor promedio de la zona es de 0.088.

Los resultados arrojados indican que los valores del arsénico en agua son superiores al umbral permitido, tendencia que se manifiesta sobre todo en las napas de la zona sur del Partido, donde se encuentra la ciudad cabecera del distrito General Villegas, la zona con mayor cantidad de habitantes expuestos.

Una mediana estadística (para evitar los valores extremos de la media estadística o promedio) demuestra que el valor de arsénico en agua en las napas del distrito es de 0.038 mg por litro, casi 4 veces más del máximo permitido para consumo humano; lo cual indica que si bien el agua de pozo puede ser potable o "dulce" dista mucho de estar libre del mineral en cuestión por lo que, en un consumo prolongado, puede afectar la salud de las personas que la beben.

EFECTOS EN LOS ALIMENTOS 
En lo que respecta al ganado, el arsénico en el agua no afecta de la misma manera que lo hace en personas. De acuerdo a la Ingeniera Cecilia Justo son dos los motivos: "tiene que ver con el peso del animal y también con el tiempo de exposición a esa intoxicación. En el caso de un novillo de 350 kilos, el umbral de tolerancia del mineral es mucho más alto y además el tiempo en el que está expuesto es poco, porque en dos años y medio o tres ya va a faena, entonces la acumulación no es tan grande como para que nosotros consumamos arsénico en la carne. 

Queda la duda de los tambos.  Ahí el animal tiene más exposición porque la vaca consume agua y diariamente se le está extrayendo el producto. Pero esto no se sabe a ciencia cierta, no se tienen datos de investigaciones".

En los cultivos no hay riesgo porque no se riega con agua de napa.

FORMAS DE PREVENIR LAS ENFERMEDADES
La primera medida debe ser no consumir agua de napa. Si bien el agua de red de Villegas tiene mucho salitre y por lo tanto no es apta para consumo humano, sería un hábito saludable comenzar a cocinar los alimentos con agua potable, sin arsénico, y dejar de utilizar el agua de la canilla (o usarla solamente para limpieza de alimentos, vajilla, ropa y aseo personal).

Hay maneras de quitar el arsénico del agua para evitar las complicaciones de salud que puede generar. En primer lugar está la ósmosis inversa, proceso mediante el cual a través de una membrana semipermeable se separa el agua en dos corrientes, una con alto contenido de sales y una desmineralizada. En el paso por estas membranas el agua sufre un proceso de desmineralización, en el que se reduce el contenido de arsénico. Las membranas tienen un rechazo de arsénico de alrededor del 94-96 %, obteniendo calidades de agua excelentes para el consumo humano.

Finalmente, una segunda alternativa, cuya efectividad está comprobada y que es mucho más accesible para el bolsillo de los ciudadanos, es el uso de filtros o purificadores de agua que captan el arsénico y lo remueven, permitiendo mejorar la calidad del agua. El único inconveniente de dichos filtros es que si el agua tiene una elevada proporción de arsénico es necesario renovarlos cada 6 o 12 meses debido al desgaste que padecen los mismos.
Fuente: Diario Actualidad, Gral Villegas 

viernes, 11 de octubre de 2013

Alerta amarilla: Brassica sp. (Nabo)


Se está estudiando un biotipo sospechoso de resistencia a glifosato en el sur de la provincia de Buenos Aires.

Brassica es un género perteneciente a la familia de las Brassicaceae, antiguamente denominadas Crucíferas. Dentro de esta familia encontramos numerosas malezas de la agricultura, así como especies cultivadas. A las especies del género Brassica se las denomina comúnmente “nabos” y si bien su origen se encuentra en el este de Europa y Asia, muestran una gran adaptación en nuestra geografía.

El biotipo en estudio pertenece al género Brassica, pero la especie precisa está por determinarse. Se trata de un nabo, de flores amarillas, de ciclo anual y floración primavero estival. Fue encontrado como plantas aisladas o pequeños grupos en cultivos de soja y de cebada. Si bien no es sencillo definir con precisión su distribución geográfica, se la encontró en los partidos de Gonzales Chavez, Tres Arroyos y Necochea, todos del sur de la provincia de Buenos Aires.
 
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Los estudios se encuentran a cargo de Claudio Pandolfo (UNS-CONICET), Alejandro Presotto (UNS-CONICET), Miguel Cantamutto (UNS), Fabricio Mock (BASF) y Juan Pablo Migasso (BASF). La dificultad de control con las dosis comerciales de glifosato observada a campo se ha verificado también en condiciones controladas de invernadero, con la progenie de este biotipo. Afortunadamente no se ve disminución de control con herbicidas hormonales, muy utilizados contra esta maleza.
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Crédito: C. Pandolfo, A. Presotto, M. Cantamutto, F. Mock, y J.P. Migasso.
 
Vale recordar que este mismo equipo de académicos es el que ha constatado la resistencia al grupo de herbicidas inhibidores de la enzima ALS en Raphanus sativus (Nabón).
 
Fuente: REM

viernes, 13 de septiembre de 2013

Empezando a ambientAR

El INTA organiza un curso para iniciarse en el proceso de hacer una agricultura más sustentable y eficiente, a partir del enfoque por ambientes.

Esta línea de trabajo plantea una evolución de la agricultura tradicional, dado que las decisiones de manejo nacen del análisis y el cruce de datos e información histórica de cada lote, generando mayor precisión y superando el manejo agrícola por promedios.

Con la intención de multiplicar la agricultura por ambientes el INTA forjó ambientAR, un espacio de aprendizaje, intercambio y trabajo que tuvo sus primeros encuentros en General Villegas y Pehuajó, el 5 y 11 de septiembre respectivamente. Se trató del primer módulo de una serie de tres. En esta oportunidad los participantes pudieron aprender y practicar in situ con mapas de rendimiento agrícolas.

“En agricultura por ambientes hablamos mucho de capas de información que se van superponiendo y permiten un análisis más profundo. Esa imagen vale también para el agricultor, ya que al contar con información histórica de sus lotes y poder cruzarla, identifica homogeneidad y variabilidad espacial, y eso provoca cambios en sus formas de hacer, pudiendo lograr mejores resultados a partir de un manejo diferencial”, explicó la Ing. Cecilia Justo, coordinadora de este espacio.

Los beneficios de la agricultura por ambientes recaen también en mayor eficiencia y sustentabilidad. “Como el agricultor cuenta con información precisa a nivel de lote, puede realizar un manejo variable, ajustando las aplicaciones y ahorrando gastos que tenía cuando aplicaba según un promedio de todo su establecimiento. Esta variante trae también una reducción del daño ambiental porque se utiliza lo justo y necesario para cada lote, haciendo un manejo más amigable con el medio ambiente”, aclaró Justo.

Más ambientes en la región
ambientAR está organizado en tres módulos donde se trabaja sucesivamente en la Delimitación, la Caracterización, y las Reglas de Decisión de manejo por ambientes. Para este año se prevé una edición más del módulo 1 en Lincoln, el próximo 21 de octubre, mientras que el módulo 2 tendrá lugar en las mismas localidades (General Villegas, Pehuajó y Lincoln) durante la primera quincena de noviembre.

“En Villegas y Pehuajó estuvimos a sala repleta con el ABC de la delimitación de ambientes, y ahora seguimos todos practicando y en contacto a través de internet. Este primer módulo se enfoca en el trabajo con mapas de rendimiento. Con los siguientes iremos avanzando en complejidad, con la idea de que al finalizar el curso el participante pueda llevar todo lo aprendido a sus caso particular”, finalizó la Ingeniera del INTA.


Más info:
Ing. Agr. Cecilia Justo
cjusto@correo.inta.gov.ar
(03388) 421284 – 422515 -422833

miércoles, 31 de julio de 2013

Arrendamientos: cambia el negocio


La reducción y la desaparición de los grandes grupos y pooles de siembra muestran un reacomodamiento en el negocio de alquileres en campos de terceros.

Según un estudio de Zimmermann y Asociados, se estima que fueron liberadas un millón de hectáreas en las últimas campañas, producto de diversos factores. 
Entre los que emprendieron la retirada está El Tejar SA, que redujo significativamente la cantidad de ha a alquilar, así este grupo que llegó a sembrar 300.000 ha en Argentina, disminuyó esa área a partir de la campaña 2008/2009 con la seca, y en la última campaña se redujo a 30000 ha, concentrándose en campos propios y trasladando la mayor parte de sus negocios a Brasil, donde mudó su oficina comercial. Otros se fueron del país como el grupo Calyx Agro, mientras que Los Grobo buscaron continuar en carrera a través de asociaciones con otros miembros del negocio como contratistas, dueños de maquinaria, tractoristas y por supuesto productores que siguen confiando en ellos.

El negocio agrícola en nuestro país durante la década pasada sufrió un proceso de transformación que se inició con el alquiler de campos en la zona pampeana para luego trasladarse hacia otras regiones productivas. En los últimos años se dio el proceso inverso, es decir, una retirada progresiva de las zonas extrapampeanas para posicionarse en las regiones agrícolas más tradicionales

Diversos problemas
El modelo de negocio agrícola en campo de terceros (hoy alrededor de un 60% del total) ha soportado en los últimos años diversos inconvenientes como consecuencia de las fluctuaciones de los precios internacionales, la inflación interna, una presión tributaria creciente incrementada el año pasado con el desproporcionado revalúo del impuesto inmobiliario rural en la provincia de Buenos Aires, y una gran variabilidad climática.

En este último rubro se han sucedido grandes períodos de sequía y otros de excesos e inundaciones, que hicieron que en algunos lugares de la pampa húmeda como la zona oeste de Buenos Aires, se registraran cinco fechas de siembra para la soja de primera, con la evidente pérdida de rendimientos a raíz de estos contratiempos. Ante este panorama, un arrendatario desfinanciado debe enfrentar una campaña que se inicia con mucha precaución  en sus decisiones.

¿Qué se espera en la actual campaña en el mercado de alquileres?
Mayor oferta por la retirada de los grandes grupos y una demanda con poco apuro en cerrar acuerdos. Los muy buenos campos en la zona núcleo se mantienen estables con relación a los valores negociados en la campaña anterior.  En los campos no tan buenos, los arrendatarios han abandonado esos campos o las negociaciones siguen en curso con diversas propuestas realizadas por los arrendatarios, como una reducción de los quintales pagados la campaña anterior, un mix con una parte fija y otra variable cuando se supere un rendimiento, y acuerdos a porcentaje en campos de menor calidad. Los campos de 200 o 300 ha se alquilan más fácil que los de 1000, según puede observarse en esta campaña
En baja  
Con respecto a los alquileres, dependiendo la zona (no se puede generalizar nada), en los Grupos de Comercialización los productores indican bajas del orden del 15% en los alquileres. En algunos casos más y en otros menos. Buscando fijar los precios con el valor de la soja futura en lugar de soja disponible e intentando hacer contratos a porcentaje o “poniendo” un piso en quintales y un variable en función del resultado alcanzado. 
Como se observa en el gráfico, según Compañía Argentina de Tierras, en el OESTE Arenoso en la última campaña se pagaron 12 qq/ha en promedio y si a ese valor le aplicamos una baja del orden del 15%, en esa región se estarían pagando en promedio 2 qq/ha menos para la actual.

Fuente: Globaltecnos SA sobre la base de Cía. Argentina de Tierras.

Se trata de un negocio que se tiene que ajustar en todo sentido. Hay que evaluar lote por lote, no se pueden generalizar campos por más que se encuentre en la misma zona, ese error le ha costado muy caro a muchas empresas. Hay que hacer ingeniería de alquileres, buscando que el dueño del campo comparta el riesgo con el productor que alquila. Las siembras asociadas o compartidas son una herramienta importante en este sentido.

Reducción de márgenes
Federico Nordheimer, de la inmobiliaria homónima, da su visión del negocio. “La mayoría de los dueños saben que las cosas cada vez están más complicadas para los inquilinos porque los márgenes se van achicando y venimos de 2 campañas desparejas y no muy buenas por lo que sus finanzas no están para arriesgar demasiado y salir a alquilar todo lo que se les ofrece. Estas condiciones apremian a los propietarios que deben evaluar bien la negociación para no correr el riesgo de quedarse sin alquilar el campo.

viernes, 12 de julio de 2013

Malezas: entender las causas para abordar el problema

Un nuevo taller de REM en Rosario se avocó a conocer las malezas y diseñar estrategias de manejo a medida.

No se puede manejar lo que no se conoce. Algo que parecería obvio no siempre sucede cuando en el lote se intenta saber qué está presente para decidir una aplicación. Luisa Nisensohn, docente e investigadora de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNR reforzó los conceptos del monitoreo como herramienta básica para el manejo de malezas. 

Hoy día esta práctica está dirigida casi plenamente a insectos y enfermedades, pero de a poco se vuelve a prestar atención a las malezas, de una manera ordenada y dejando registros, lo que permitirá analizar esos datos en el tiempo para tomare mejores decisiones.

Por su parte, Delma Faccini, de la misma casa de estudios, retomó conceptos de la biología y ecología que son imprescindibles a la hora de diseñar una estrategia de manejo. 

En una encuesta inicial pudo verse que pocos técnicos conocen si una especie es de ciclo anual o perenne y este es un dato básico para saber cómo y cuándo actuar. Faccini afirmó que en las malezas anuales debe evitarse que produzcan semillas, en cambio, con las perennes no solo interesan sus semillas sino también sus estructuras que le permiten perpetuarse (rizomas, bulbos, etc.)

La especialista mostró con números como un control eficaz impacta, no solo en la campaña en curso, sino también en las siguientes al ir disminuyendo el banco de semillas del suelo, al que pocas veces se le presta la atención adecuada.

Yendo a la problemática de resistencia, el Lic. Daniel Tuesca, mencionó que luego del lanzamiento de la tecnología RG no se tuvo en cuenta la posibilidad de aparición de resistencia a glifosato en malezas, aún cuando en Argentina ya se tenía un caso confirmado de resistencia a otro grupo de herbicidas, los inhibidores de ALS. Tuesca repasó la lista de malezas resistentes en Argentina, mostrando su ubicación geográfica estimada y en crecimiento.

Luego expuso resultados de control de Lolium multiflorum (raigrás anual) resistente a glifosato, que ya se encuentra presente en numerosos lotes del norte de Buenos Aires y Sur de Santa Fe. Con graminicidas fop y dim se lograron controles satisfactorios, que mejoraron cuando se usó la técnica del doble golpe, esto es, luego del graminicida se hizo una segunda aplicación a los 10 días con un desecante.

En cuanto a Rama negra, la maleza más problemática de la zona, existen varios trabajos y experiencias, pero se podría resumir en que la clave es una: el tamaño de la maleza al realizar la aplicación. Cuando el tamaño es el adecuado (roseta o tallo de no más de 5-10 cm), varios son los herbicidas que tienen excelente control, pero una vez superado ese tamaño, los resultados son erráticos.

El especialista Luis Allieri se refirió a las situaciones que se están encontrando en los lotes de la zona núcleo, escenarios nuevos que exigen adaptar la estrategia de manejo. Como primer punto recalcó que hay que sembrar únicamente sobre lotes limpios de malezas, especialmente cuando hablamos de Rama negra. En estos años se vieron muchos lotes sembrados sobre malezas mal controladas y una vez establecido el cultivo las herramientas químicas son menos, más costosas y de menor efectividad.
 
Refiriéndose a las aplicaciones de herbicidas, detalló los tipos de aceites que hay en el mercado, destacando la enorme diferencia en calidad que existe. Para tener en cuenta, el agua fría afecta marcadamente la emulsión, por lo que, en aplicaciones de invierno se justifica aún más utilizar aceites de buena calidad.

En cuanto a la dureza del agua, las dos sales a las que hay que prestarle atención en Argentina son las de calcio y magnesio. Estas sales se presentan con una gran variabilidad temporal y espacial y hacen necesario corregir el agua para las aplicaciones cuando se superan las 250ppm. Son muchos los secuestrantes de cationes que se consiguen en el mercado, siendo el sulfato de amonio el más utilizado de ellos. El especialista aclaró que el pH no es un buen indicador del contenido de sales del agua y no es necesario corregirlo para las aplicaciones de herbicidas.

Un dato a tener en cuenta, si bien los graminicidas fop y dim son postemergentes de malezas, tienen algo de actividad en el suelo y pueden afectar los cultivos de gramíneas que se siembren luego de una aplicación de estos productos. Así, es necesario dejar pasar por lo menos 15 días entre una aplicación y la siembra de maíz, pero más sensibles son el sorgo y el trigo, en los que se detectan pérdidas de rendimientos aún dejando transcurrir mayores tiempos.
Para finalizar, Allieri dejó en claro que el manejo proactivo, que involucra tomar medidas antes de que el problema aparezca, es sin duda más costoso al inicio pero a mediano y largo plazo será el más económico y de mayores ingresos, comparado con el manejo reactivo que es el normalmente adoptado.

miércoles, 3 de julio de 2013

Agroquimicos: un registro nacional

El SENASA dispuso la creación del Sistema Federal Integrado de Registros de Aplicadores de Productos Fitosanitarios



La Resolución 299/2013, publicada ayer en el Boletín Oficial y que entrará en vigencia en un plazo de 120 días, señala que el SENASA creará y mantendrá actualizada una Base Única de Datos, pública, con la información aportada por los registros provinciales.

Asimismo la Dirección Nacional de Agroquímicos, Productos Veterinarios y Alimentos transferirá a los registros provinciales las inscripciones que existan en el Registro Nacional, de acuerdo con los domicilios de las empresas registradas.

En sus considerandos, la norma remarca que "la mayoría de las provincias cuentan con reglamentación inherente al tema, mucho más moderna que la nacional". Y administran Registros de Aplicadores cuyos requisitos incluyen, entre otros, "la necesidad de capacitación de los operadores, el control de equipos y restricciones climáticas (velocidad del viento y humedad) y geográficas en consideración a la existencia de escuelas, hospitales y población, en las zonas próximas a las aplicaciones. También las limitan en relación con cursos de agua y apiarios, resultando entre ellos bastante homogéneos".

"En los casi 50 años transcurridos desde la creación del Registro Nacional de Aplicadores, las superficies agrícolas de la Argentina se han incrementado considerablemente, como también la frecuencia de las aplicaciones y el número de empresas que operan en las distintas regiones del país, por lo que resulta imprescindible replantearse el tema", señala.

Sostiene que "la utilización efectiva y segura de los productos fitosanitarios exige el seguimiento y control local de los aplicadores".

"En un país con más de 20 millones de hectáreas sembradas, los aspectos técnicos anteriormente expresados, tienen un componente local de seguimiento muy importante, debido a que cada región, cultivo, producto, condiciones climáticas, práctica de labranza, etc., tienen particulares características que influyen para determinar la correcta metodología de aplicación", agrega.